MORELIA, Mich., 31 de julio de 2020.- Debido a las restricciones sanitarias por la pandemia de Covid 19 han incrementado los pedidos de comida por las aplicaciones de Rappi, Uber Eats y otras más. Sin embargo, ya es temporada de lluvias en Morelia, y además las calles no se encuentran en las condiciones idóneas, ¿cómo enfrentan los repartidores estas adversidades?

Para Francisco, que trabaja en este momento para Rappi, le afecta principalmente en la movilidad, porque hay zonas donde se complica circular por la lluvia  y suele pasar que se derrapa la moto, hay arena, o hay partes donde es muy difícil circular bajo esas condiciones. En su caso, cuenta que alguna vez se derrapó, aunque no se cayó, pero estuvo cerca de hacerlo.

En el caso de que haya mucha lluvia, evitan el servicio, limitan las salidas el menor tiempo posible o andan demasiado lento en la motocicleta. También explica a Quadratín que él puede trabajar en otra empresa: “siempre y cuando administres tus tiempos no habrá ningún problema, aunque también es complicado; si estás en las dos aplicaciones también te presionas más”.

Para Jorge, repartidor de Uber Eats y de Rappi, es una complicación andar en la moto mientras tiene que entregar algún pedido y llueve. A veces los clientes le han reclamado, pero no puede ir rápido porque además de que se derrama la comida, puede sufrir algún accidente, “el que la lleva de perder es uno”, dice y cuenta que ya ha tenido problemas por los baches; ha estado a punto de caerse o que se le derrame la comida, “pero ese es el trabajo”.

Cuando hay mucha lluvia no sale porque no se quiere arriesgar y no le conviene, cuenta. La moto se puede descomponer y saldrá más caro el asunto; “todo Morelia es una alberca”, dice y señala que si empieza a llover y ya tiene encargado un servicio lo finaliza despacio y se va a su casa, pero si ve que va a llover fuerte, se desconecta de la aplicación.

En el caso de Juan Carlos, el repartidor de Uber Eats explica que cuando llueve es una situación muy complicada para ellos, porque van circulando entre los autos, la velocidad y todo eso es un poco inseguro, “aparte la visión en los cascos no es al 100 y con lluvia menos”.

En su caso, dice que si ya tiene el trabajo contratado y empieza a llover, va despacio para cumplir con el pedido, “cuando es antes de ir a recolectarlos, simplemente lo cancelo y me refugio, porque es imposible andar trabajando cuando llueve”, asegura a Quadratín.

Hay muchos baches, dice, y ya ha tenido algunos problemas. Muestra la salpicadera de su moto, dañada por un accidente que tuvo debido a la condición de las calles. 


Señala que, en su caso, él nada más trabaja para la empresa Uber Eats, sin embargo, pueden trabajar para otras empresas; “hay muchos compañeros que sí lo hacen, se conectan a las dos plataformas, la que pique primero y ya con esa se van”, expone.