Liberan vialidades tras caída de árboles por lluvias
MORELIA, Mich., 11 de agosto de 2021.- Boleros que laboran en plazas públicas en el Centro Histórico de Morelia han visto reducidos sus ingresos y al alza el riesgo en el desempeño de sus labores, tras el cierre de los espacios y su concentración en la periferia de los mismos.
Anteriormente distribuidos en plazas como De Armas, Benito Juárez y Melchor Ocampo, ahora los pequeños módulos de los aseadores de calzado se encuentran en el perímetro exterior de los sitios, un área que calificaron como insuficiente para ellos.
“Sí nos ha perjudicado bastante, estamos muy amontonados, podríamos estar más separados en nuestros lugares de siempre, pero así hasta un 50 por ciento ha bajado la clientela, estamos a la buena de Dios”, refirió Ramón Gutiérrez, bolero con ocho años de experiencia.
“Esto es cosa del gobierno, pero de que no está bien, no está bien para nosotros, porque sí nos afecta, ya no pasa la gente, estamos amontonados, no hay lugar, estamos apretados unos con otros y no es lo mismo, algunos no trabajamos”, coincidió Marcelo Martínez, también con ocho años de labor.
El impacto negativo de estas medidas no se restringe al aspecto económico, sino que representa un riesgo para la salud de la población y de los propios boleros.
“Estamos arrepegados, entre gente sin cubrebocas que se nos amontona, hasta tosiendo, cuando estamos en nuestros lugares estamos despejados”, mencionó Rocío Rodríguez, con 2.5 años dedicada a esta actividad.
Los boleros solicitaron que se les permita utilizar una de las vías aledañas a las plazas cerradas para establecerse con una mayor distancia física y así disminuir el riesgo de concentración de personas y de clientes, o la reapertura de las plazas que fueron cerradas al paso de los peatones.
“Con que nos dejaran una de las callecitas libres, para extendernos mejor”, señaló Marcelo Martínez.
“Estaría bien que abrieran en las plazas cerradas algunos espacios para nosotros, y así estar más dispersos”, reiteró Ramón Gutiérrez.
“Dense una vuelta los sábados y los domingos para ver cómo estamos, lo mejor sería que se abrieran las plazas y, de no ser posible, que se asegure que la gente sale con su cubrebocas, que no están los enfermos en la calle, que toman su sana distancia, que se cuidan”, precisó Rocío Rodríguez.




