¡Brujería y veladoras encienden protesta en juzgado de Morelia!
26 de octubre de 2026
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11:03
Quadratín Michoacán
Bruno Montana/Quadratín Michoacán
MORELIA, Mich., 26 de octubre de 2026.- Ni la Santa Inquisición se habría imaginado semejante escenario: entre presuntos actos de brujería, fotografías rodeadas de tierra, veladoras y denuncias de acoso laboral, trabajadores del Juzgado Tercero de Distrito en Michoacán decidieron sacar los demonios a la calle, o por lo menos exhibirlos en una enorme manta.
Este lunes amaneció colocada en las instalaciones del Poder Judicial Federal, sobre la avenida Camelinas de Morelia, una manta de protesta en la que los empleados denuncian actos de hostigamiento e intimidación que, por sus características, parecen más propios de una película de terror que de una institución encargada de impartir justicia.
La inconformidad surgió después de que durante la semana anterior aparecieran en espacios de trabajo diversos objetos asociados popularmente con rituales de brujería: veladoras blancas, tierra esparcida, fotografías y otros elementos colocados sobre escritorios y sillas.
En una de las imágenes difundidas se observa una fotografía parcialmente cubierta de tierra, rodeada de veladoras y pequeños objetos. En otra aparece una silla con residuos y elementos esparcidos sobre el asiento.
No se ha establecido quién colocó esos objetos ni cuál era su verdadera intención, pero los trabajadores consideran que se trata de una amenaza y exigen que las autoridades esclarezcan lo ocurrido.
"Si te hubieran dejado algo así en tu escritorio con tu foto, ¿qué sentirías?", cuestiona la manta, acompañada de fotografías de los objetos encontrados.
El mensaje no deja demasiado espacio para interpretaciones: los empleados demandan el deslinde de responsabilidades y garantías para proteger a todo el personal.
"¡No al hostigamiento ni a la intimidación!", proclama la protesta, firmada por la base trabajadora del Juzgado Tercero de Distrito en Michoacán.
Y es que, al parecer, en ese recinto judicial ya no basta con conocer la Constitución, las leyes y la jurisprudencia: ante semejantes hallazgos, algunos podrían sentirse tentados a incorporar al equipo jurídico un especialista en limpias, mal de ojo y protección contra malas vibras.
La situación, sin embargo, tiene un trasfondo serio. Los empleados sostienen que enfrentan un ambiente de hostigamiento laboral y reclaman una investigación que permita identificar a los responsables de los hechos.
Por ahora, se desconoce si existe una denuncia formal, si las autoridades administrativas del Poder Judicial han iniciado alguna investigación o si se han adoptado medidas de protección para el personal.
Mientras tanto, la manta permanece como testimonio de una protesta insólita: en un juzgado federal donde deberían resolverse controversias mediante pruebas y argumentos jurídicos, ahora también se exige esclarecer quién anda dejando supuestos trabajos de brujería.
Porque una cosa es invocar la justicia y otra, muy distinta, andar invocando quién sabe qué espíritus entre expedientes y escritorios.
Y si los responsables pretendían meter miedo, consiguieron al menos algo: que el escándalo saliera del juzgado y terminara ventilándose a plena luz del día, sobre avenida Camelinas.