MORELIA, Mich., 30 de mayo de 2020.- “La verdad esto es un relajo, que si la nueva ‘normalidad’, que si nos pongamos el tapabocas o nos lo quitemos, que si hay retenes para que te regreses a la casa, yo veo todo muy tranquilo”, explica Quadratín, Sonia, una señora que vende comida en las noches, ella vive por Colinas del Sur, donde parece que no existe ninguna pandemia.

Para Sonia, la información ha sido muy confusa, porque ella entiende que esa nueva normalidad significa que ya puede salir a la calle “como si nada”, así lo expresa, “pero es que ni modo que ya no haga nada, ni modo que ya no saque a vender en las noches, para mí que esos son puros cuentos”.

En ese lugar donde atiende, hay ocho personas esperando, unas van a consumir ahí, ya lo hacen de hecho, y otras esperan a que la señora Sonia les entregue su pedido para llevárselo a casa, solo dos personas tienen cubrebocas.

En la tienda de abarrotes cercana a este lugar tampoco es diferente. El establecimiento es pequeño y adentro está lleno de personas; ninguna trae cubrebocas y menos guardan una sana distancia, no es posible con tantas personas.

¿Tiene chelas?, Pregunta un hombre joven a la tendera. “Sí, hay Corona Light, y Victoria oscura”, le responde. ¿Cuánto?, dice el joven sacando una cartera desgastada donde se advierte un billete de cien pesos. “¿Cuánto qué? devuelve la pregunta la señora un tanto molesta porque todos le hablan al momento. “El ‘seis’ de Victoria…”, se escucha. La señora saca unas latas de cerveza que tienen poca graduación de alcohol y dice que son 90 pesos. ¿Esas? vuelve a decir el joven con cierto desagrado. “Mejor deme de las Light”. La señora las pone en el mostrador y le dice que son 210 pesos. ¿Neta? vuelve a preguntar el joven sorprendido, y le dice que mejor otro día.

Los pocos lugares que aún venden cerveza, lo hacen a esos precios; cada cerveza ronda entre los 32 y los 36 pesos, la única cerveza que es un poco más barata y que no tiene desabasto, es la que la gente conoce como Victoria negra, una cerveza que tiene la lata en color negro y dice Chingones, pero muchas personas no la aceptan porque es de baja graduación alcohólica; poco menos de dos grados.