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MORELIA, Mich., 25 de enero de 2026.- De 10 adopciones animalistas, en una o dos las personas regresan al animal, aunque un periodo aceptable de adaptación entre adoptante y adoptado debe ser de unos tres meses, indicó la rescatista y animalista Ángeles Olimpia Rojas, del refugio La casita de Frijol y Tadeo.
En el marco de la Feria de Adopción Nova, la rescatista explicó que dan de 8 a 15 días para que los adoptantes y los lomitos se adapten; sin embargo, a algunos los regresan.
"A veces yo sí les digo -y me dicen que son muy directa- que son pretextos, porque se les olvida que son seres vivos, que no se van a adaptar en dos o tres días, es un periodo de aproximadamente tres meses de adaptación de un perrito, y más cuando vienen de situaciones de maltrato", refirió.
A los lomitos les cuesta mucho adaptarse, prosiguió, "las personas esperan que no lloren, que no ladren y casi casi que no respiren", expresó, y es normal que tengan ciertas actitudes al principio porque están en un lugar ya estables, y van a llegar a otro lugar nuevo, y se les debe dar una ventana de tiempo.
La razón por la que dan de tiempo entre 8 y 15 días en las adopciones, externó, obedece a que en el caso de los perros muchos de ellos sí se adaptan muy rápido, "cuando de verdad tienes ese compromiso, a veces hasta en tres o cuatro días nos han dicho: 'sabes qué, ya nos quedamos con él', pero hay personas que en este periodo tan cortito de tiempo hay pequeños detalles que no les agradan y nos los regresan".
Puso como ejemplo que muchas personas señalan que el lomito hizo del baño en determinado lugar, sin embargo, cuando adoptan se les explica que deben de ponérseles rutinas porque son como niños, así que en las primeras dos semanas ya se evidencia quiénes están comprometidos a seguir una rutina con el animal y quiénes no.
Realmente son pocos los animales que se regresan, dijo, porque de unos 10 que se van en adopción regresa uno o dos, y también ya los animalitos no se van si no se sabe a dónde van a llegar, por ello ya se entregan en domicilio, "porque nos ha pasado que a veces nos dan direcciones que ni siquiera existen", refirió la rescatista.




