Ramírez Bedolla quitó estigma a gobiernos de Morena: Gladyz Butanda
MORELIA, Mich., 29 de octubre de 2025.- En medio de gritos, reclamos y acusaciones cruzadas, diputadas de distintos partidos enfrentaron abiertamente a la presidenta del Congreso del Estado, Giulianna Bugarini Torres, por lo que calificaron como autoritarismo, ignorancia de la ley, incapacidad, censura, uso indebido de recursos públicos y manipulación mediática tras la polémica sesión solemne en Apatzingán y la difusión de imágenes que las exhibieron en una supuesta fiesta organizada con dinero del Legislativo.
En sesión pública, la legisladora Sandra Olimpia Garibay Esquivel, representante de Apatzingán por Morena, fue la primera en romper el silencio. “Nosotras no fuimos invitadas, pero quisieron utilizar nuestra imagen para manchar un derecho legítimo de igualdad sustantiva”, reprochó desde el Pleno este miércoles.
En posterior entrevista, acusó directamente a la presidenta del Congreso y a la de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Fabiola Alanís Sámano, de organizar la reunión privada realizada el 21 de octubre, previa a la ceremonia en Apatzingán. “Hicieron una fiesta a la cual no fuimos invitadas, y luego circulan en medios una difamación donde dicen que estábamos alcoholizadas. Eso es mentira”, sostuvo.
La morenista Itzé Camacho exigió que se investigue si en esa fiesta se usaron recursos públicos y denunció que las fotografías difundidas fueron parte de una estrategia de desprestigio. “Eso demuestra el poco valor que tienen como mujeres. Golpear a otras mujeres es bajo. Es quererle ver la cara a la gente”, acusó.
Respaldó las declaraciones de su colega y señaló directamente a Fabiola Alanís y a Bugarini: “Ustedes saben de quién son esos medios: vienen de Casa Michoacán. No se vale que quieran demeritar una lucha legítima. No tienen vergüenza ni valor. Quieren ser candidatas al gobierno, pero utilizan el poder institucional para golpear a otras mujeres. No me representan y no las voy a apoyar”, advirtió.
Garibay insistió en que el tema no se limita a un diferendo político: “Esto es violencia, presidenta, porque nos callan, nos niegan la palabra y nos difaman. Y además se burlan del pueblo con recursos del Congreso”, dijo.
Desde el PAN, la diputada Vanessa Caratachea reforzó los señalamientos al recordar que la cena se realizó “mientras Apatzingán estaba de luto por el asesinato del líder limonero Bernardo Bravo”.
“Queremos saber con qué recursos se hizo esa fiesta y por qué fueron tan maquiavélicas para grabar a nuestros compañeros en una cena a la que ni siquiera fuimos invitadas. Fue una burla al pueblo de Apatzingán, un insulto a las víctimas”, dijo.
Agregó que, al cuestionar al secretario parlamentario sobre la organización del evento, éste respondió: “Yo no organizo, fue la presidencia de la Jucopo”.
Caratachea criticó que Bugarini y la presidenta de la Comisión de Igualdad, Melva Albavera “sólo actúen cuando los ataques son hacia ellas”. “Cuando se trata de nosotras, nadie responde.
"Cuando se trata de ellas, corren a presentar denuncias. Es lamentable, y más cuando sabemos que organizaron una cena mientras la Tierra Caliente sepultaba a un líder asesinado”, lanzó.
Garibay intervino nuevamente para subrayar que tanto ella como otras diputadas fueron reprimidas durante la sesión solemne en Apatzingán.
“Los apatzinguenses fueron excluidos, se les cerraron las puertas, y cuando pedimos explicaciones, nos dijeron que fueron instrucciones de la Presidencia del Congreso y de la Jucopo. No tienen calidad moral ni valor para contestar, porque saben que están detrás de todo”, declaró.
A su vez, la petista Belinda Hurtado interpeló directamente a ambas presidentas: “Te pregunto, Juliana; te pregunto, Fabiola: ¿dónde han estado cuando hemos sido violentadas? Solo cuando les toca a ustedes sí es tiempo de mujeres; cuando nos toca a las demás, no lo es. Han violado sesión tras sesión la Ley Orgánica del Congreso. No saben llevar los temas, y eso ha generado caos”, expuso.
Advirtió que la presidenta “ni siquiera cumple con leer los artículos que debe aplicar” y que su desconocimiento “deja en ridículo a la Mesa Directiva”.
La diputada Itzé pidió romper el silencio: “Ya estuvo bueno de quedarnos calladas por cordialidad. Esto ya es un ataque directo. No es justo que nadie pueda alzar la voz porque se sienten con el poder de Casa Michoacán. La voz del pueblo va a seguir siendo escuchada, aunque les incomode”, expresó.
En el cierre del debate, Garibay lanzó una advertencia:
“La presidenta de la Mesa no tiene la capacidad para estar ahí. Nos quita la palabra, nos censura, nos falta al respeto y continúa la sesión como si nada. Eso es el pan de cada día”, expresó.
Belinda Hurtado cerró con una pregunta al aire: “¿Qué les espera a las michoacanas con presidentas así? Si nosotras, que somos diputadas, somos violentadas, ¿dónde van a encontrar defensa las demás mujeres?”.
Las legisladoras anunciaron que analizan una ruta jurídica para presentar una queja formal por violencia política de género, censura y uso indebido de recursos públicos, en lo que representa el enfrentamiento más directo contra Giulianna Bugarini desde su llegada a la presidencia del Congreso del Estado.




