Buscan regular teleféricos y Morebús en Ley de Movilidad
MORELIA, Mich., 2 de agosto de 2026.- El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla anunció que intervendrá en el conflicto laboral derivado del cambio de operación del Hotel Villa Montaña, y sostuvo que los trabajadores despedidos deben recibir su liquidación conforme a la ley antes de cualquier eventual recontratación.
Luego de conocer el caso por una nota de Quadratín, el mandatario estatal afirmó que ya estaba enterado previamente de que la empresa Cantalagua asumiría la operación del emblemático hotel moreliano, el cual, dijo, “ya venía en una decadencia muy fuerte”.
Ramírez Bedolla fue enfático al señalar que la empresa saliente está obligada a liquidar a los trabajadores, mientras que la nueva administración podrá decidir a quiénes recontrata, pero sin afectar los derechos laborales adquiridos por el personal.
“Los trabajadores deben ser liquidados por Villa Montaña y posteriormente recontratados los que así se considere. Su derecho laboral es recibir una liquidación por parte de la empresa”, sostuvo.
El Gobernador michoacano también expresó confianza en que el Centro de Conciliación Laboral resolverá conforme a derecho.
“El Centro de Conciliación Laboral le dará la razón a quienes legítimamente les corresponda. Que nadie se preocupe”, afirmó.
Asimismo, adelantó que su administración dará seguimiento directo al caso.
“Voy a tomar cartas en el asunto. La fuente de trabajo no cierra; se mantiene, pero hay que respetar los derechos laborales”, expresó.
Este domingo, alrededor de 60 trabajadores del Hotel Villa Montaña fueron notificados de su separación laboral tras el traspaso de la operación del inmueble a la empresa Cantalagua.
Los empleados fueron convocados a comparecer esta semana ante el Centro de Conciliación Laboral para firmar “renuncias voluntarias”, bajo el argumento de que ello les permitiría ser considerados para una eventual recontratación.
Entre los afectados hay trabajadores con 32, 35 y hasta 37 años de antigüedad, quienes formaron parte de la etapa de mayor prestigio del hotel, considerado durante décadas uno de los principales referentes de la hotelería en Morelia.
Sin embargo, desde el fallecimiento de su propietario, Philippe de Reiset, en enero de 2020, trabajadores, clientes y proveedores vinculadas al sector turístico han señalado un deterioro gradual en la operación y el posicionamiento del establecimiento.




