Morón pondrá el proyecto por encima de aspiraciones: Gladyz Butanda
MORELIA, Mich., 1 de diciembre de 2025.- La operación de credencialización y los equipos técnicos que sostienen el padrón electoral encabezan las áreas que deberán blindarse en Michoacán ante el recorte nacional de mil millones de pesos que enfrenta el Instituto Nacional Electoral (INE), afirmó el titular de la Junta Local Ejecutiva, David Alejandro Delgado Arroyo.
Entrevistado este lunes en el marco de la presentación de la Memoria electoral del Instituto Electoral de Michoacán, a pregunta expresa explicó que será el Consejo General quien determine cómo absorber la reducción y que los efectos podrían alcanzar a todas las juntas locales.
Indicó que, aunque 2025 no incluirá consulta popular, el instituto debe anticipar actividades rumbo al proceso electoral de 2026, en un escenario marcado por la incertidumbre sobre la estructura institucional que podría derivar de la reforma electoral y por tareas que deben prepararse antes del inicio formal del calendario.
Señaló que la planeación es obligada para evitar que el recorte comprometa funciones esenciales. Entre los servicios irreductibles señaló los 39 módulos de atención ciudadana en Michoacán, encargados del trámite de la credencial para votar.
A éstos se suman los equipos de cartografía, depuración del padrón y orientación ciudadana, cuya estabilidad, dijo, resulta indispensable para mantener actualizado el registro y asegurar su confiabilidad.
Subrayó que también deben preservarse sin afectación el monitoreo de medios a través de Radio y Televisión y los equipos de fiscalización que supervisan el gasto ordinario de los partidos políticos, pues constituyen controles fundamentales rumbo al proceso de 2026.
Delgado Arroyo agregó que el instituto enfrenta simultáneamente un desafío emergente: la proliferación de contenidos y videos manipulados con inteligencia artificial utilizados para afectar a personas en política.
Aunque en Michoacán no se han presentado quejas, afirmó que a nivel nacional ya se registran denuncias y que el Consejo General aprobó lineamientos para atender esta modalidad de propaganda, cuya evolución exigirá ajustes conforme avance la casuística.
Consideró que este fenómeno podría convertirse en un riesgo en el próximo proceso electoral, pues su velocidad de difusión y capacidad de manipulación demanda reforzar los mecanismos de prevención, revisión y criterio técnico.
Señaló que, en combinación con el recorte presupuestal y la cercanía del proceso de 2026, el reto central es preservar la totalidad de funciones técnicas y operativas que sostienen al sistema electoral.




