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MORELIA, Mich., 10 de mayo de 2026.- El Congreso de Michoacán comenzó el análisis de una reforma electoral que busca impedir que candidaturas independientes operen como alianzas políticas encubiertas, compartan propaganda, emblemas o estructuras territoriales y se presenten ante el electorado como bloques o plataformas comunes, bajo el argumento de que esa práctica desvirtúa el carácter ciudadano e individual de este tipo de postulaciones.
La propuesta, hecha por el diputado Conrado Paz Torres, del PRD, fue turnada para estudio a la Comisión de Asuntos Electorales y Participación Ciudadana, donde se revisan cambios a diversos artículos del Código Electoral del Estado relacionados con campañas, propaganda, emblemas y reglas de operación de las candidaturas independientes.
El planteamiento del Legislador, quien llegó al Congreso por la vía independiente, parte de un diagnóstico político y jurídico que advierte un vacío normativo en Michoacán sobre la utilización de símbolos, colores e identidades gráficas semejantes entre aspirantes sin partido, incluso cuando formalmente se registran como candidaturas distintas.
Según el documento en análisis, esa falta de regulación ha permitido que algunas candidaturas independientes proyecten ante la ciudadanía una percepción de continuidad organizativa o de pertenencia a una misma plataforma política, pese a que constitucionalmente deben representar expresiones individuales y autónomas.
La exposición de motivos sostiene que las candidaturas independientes no fueron creadas para reproducir “lógicas partidarias” por vías alternas ni para construir estructuras equivalentes a coaliciones o frentes políticos bajo esquemas simulados.
Uno de los ejes centrales de la reforma es prohibir expresamente campañas conjuntas o coordinadas entre candidaturas independientes. Entre las restricciones que se analizan se encuentran compartir propaganda, imagen, emblemas, plataformas, estrategias de promoción conjunta o eventos proselitistas simultáneos.
Además, se propome impedir que las candidaturas independientes se presenten ante el electorado como “bloque, frente, alianza o agrupación electoral”, aun cuando mantengan registros separados.
La iniciativa también busca endurecer las reglas sober emblemas e identidad visual. De aprobarse, ninguna candidatura independiente podría utilizar símbolos o colores iguales o semejantes a los de otra candidatura independiente, sin importar el tipo de elección o el territorio donde compita.
Incluso se plantea prohibir el uso de emblemas empleados en procesos electorales anteriores, con el argumento de evitar la consolidación de marcas político electorales permanentes ajenas al diseño constitucional de las candidaturas ciudadanas.
El proyecto incorpora criterios para determinar cuándo existe semejanza indebida entre emblemas, al considerar que habrá coincidencia cuando se reproduzcan figuras, íconos u otros elementos simbólicos capaces de inducir al electorado a asociar candidaturas distintas.
La propuesta contempla sanciones que podrían ir desde observaciones administrativas hasta la negativa o cancelación del registro de candidaturas independientes que incurrsan en actos considerados equivalentes a coaliciones o candidaturas comunes.
En el diagnóstico legislativo se sostiene que regular la identidad y actuación de las candidaturas independientes no implica restringir derechos políticos, sino “dar certeza” al electorado y preservar la autenticidad de una figura creada como vía alternativa a los partidos políticos.




