Soberanía se defiende con unidad y trabajo territorial: Gaby Molina
MORELIA, Mich., 17 de julio de 2025.- Gracias a una serie de impugnaciones legales promovidas por el priísta Manolo García Paulín, la dirigencia del PRI en Morelia deberá renovarse por elección directa de la militancia, y no mediante una asamblea de consejeros estatales, como establecía la convocatoria emitida hace ocho días.
El método que propusieron no respetaba el estatuto y dejaba en indefensión a quienes queremos participar”, afirmó García Paulín, tras explicar que el reglamento interno del PRI no permite a los consejos estatales o nacionales elegir comités municipales.
En entrevista con Quadratín, narró que, tras la renuncia de la dirigencia electa, el Comité Estatal designó una dirigencia provisional el pasado 3 de marzo, la cual tenía un plazo máximo de 90 días para convocar a elección, cosa que no ocurrió. “Por eso tomé el camino legal con base en mis derechos políticos”, explicó.
Aunque la Comisión Nacional de Justicia Partidaria inicialmente le dio la razón de forma parcial, el Tribunal Electoral resolvió que debía emitirse una nueva convocatoria. El método aprobado este jueves por la Comisión Política Permanente fue el de elección por militantes, al considerarse el único viable, dado que no existen consejos políticos municipales vigentes ni condiciones para otros mecanismos como asamblea de delegados o usos y costumbres.
García Paulín sostuvo que el padrón de militancia en Morelia, certificado ante notario, registra más de 3 mil 500 afiliados válidos ante el INE y el partido. “Mi bandera siempre fue que los militantes elijamos a nuestros dirigentes, no que se impongan desde arriba”, subrayó.
Advirtió, no obstante, que aún está pendiente que el Comité Ejecutivo Nacional emita un acuerdo para dejar sin efectos la convocatoria anterior, lo que podría generar una contradicción normativa si no se corrige.
“Hoy se abre la participación para quienes cumplan los requisitos, no solo en Morelia, sino en los 113 municipios del estado”, señaló, al considerar que el proceso electivo que está por arrancar debe satisfacer a toda la militancia.




