Nueva licencia no generará inestabilidad en la FGE: Torres Piña
Fomentar la confianza: sociedad y autoridades.
Gerardo A. Herrera Pérez.
Los procesos de confianza que se generan en el marco de un proyecto de Cohesión Social, son fundamentales para partir de la legitimidad y credibilidad del trabajo que van a realizar las autoridades en favor de la sociedad, y la sociedad en función de un trabajo que requiere de sentir como pertinente y a favor de sus necesidades y que en mucho atiende problemáticas presentes.
Que sean las organizaciones de la sociedad civil quienes promuevan de las autoridades espacios para generar la confianza y el respeto al trabajo que se viene realizando para recuperar, desde los espacios públicos, hasta el hecho mismo de como sustentar en los discursos y narrativas los valores, la identidad y los lazos sociales.
En Santa María de Huiramangaro, está construyéndose un proceso interesante de trabajo social, un proceso que abreva de la doctrina de la cohesión social, un proceso que se finca en las acciones desde el pensamiento complejo, una acción que comprende reconocer la totalidad y los diálogos entre el todo y las partes, y entre las partes, todo ello, desde un enfoque sistémico y transdisciplinario.
La comunidad de aprendizaje, está haciendo suyo, como debe de ser, el proyecto de promover la convivencia social; un proyecto que de suyo es importante y que permitirá fortalecer las áreas que aun después de varios cientos de años, continua siendo débil, como es el lazo social y los valores. Hoy, las integrantes de la comunidad de aprendizaje, se encuentran realizando acciones para fortalecer el lazo social y la identidad. “Todos somos Huiramangaro”, es un principio básico de autoascripción a estas tareas de cohesión social, es ahí donde se identifican y encuentran tanto la cultura, como los trazos jurídicos, la subjetividad del ser humano, para lograr esa identidad, que le da sentido a Santa María de Huiramangaro.
Cada vez que las participantes en la Comunidad de Aprendizaje hacen tareas para el fortalecimiento de su trabajo social, se avanza, frente a ese retroceso que ha hecho que las familias, y algunos otros actores sociales no participen durante muchos años, por no creer en la más amplia participación social.
Las mujeres que participan en la comunidad de aprendizaje son instrumentos pensantes y humanos en la recuperación de la memoria histórica y de la comunalidad en que vivieron durante cientos de años como pueblos originarios. Ellas saben, que estos son tiempos de la posmodernidad y que en estos tiempos hay ausencias de sentido de pertenencia, de confianza, de pérdida de valores y de identidad, que es mucho lo que hay que trabajar para hacer de cada espacio, un espacio para la prosperidad.
Las mujeres ahora trabajan para caminar con sus parejas, para hacerlo de la mano y convencidas de que este proyecto es viable y se puede, para caminar no en androcentrismo, no en violencia de género, para caminar para construir, para complementar, para mejorar, para ir a una ruta social que evite las ausencias y las emergencias y privilegie el trabajo comunitario.
En estos procesos, se requiere de ir caminando de la mano con las instituciones, entre ellas de la escuela, en sus diferentes niveles de educación básica y medio superior, se requiere de acompañarse con las autoridades auxiliares, y de los organismos que promueven el respeto a los derechos humanos. El trabajo realizado con emoción, con pasión y con el amor a la otredad, a lo relacional, siempre dejará una satisfacción servir a su gente.




