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MORELIA, Mich., 12 de octubre de 2026. Entre acusaciones de presunto despilfarro, reproches políticos y una confrontación que pasó de las palabras a la proximidad física, el Cabildo de Apatzingán aprobó por mayoría la contratación de un crédito por 10 millones de pesos, cuestionado por regidores que señalaron que parte de los recursos se destinarían a las fiestas octubrinas.
La sesión subió de tono cuando Hugo Molina y Carmen Zepeda, los únicos regidores que votaron contra el endeudamiento, cuestionaron las prioridades financieras de la administración encabezada por la morenista Fanny Lissette Arreola Pichardo.
El tesorero municipal, Antonio Cabrera Castañeda, explicó que el préstamo responde a una insuficiencia temporal de liquidez, debido a que las participaciones federales llegan en parcialidades y los compromisos de gasto superan los ingresos disponibles durante octubre.
Sostuvo que los 10 millones permitirán garantizar el pago de nómina y prestaciones laborales, y defendió la legalidad del financiamiento a corto plazo, que, aseguró, será cubierto con las participaciones municipales.
Sin embargo, durante la discusión, los regidores que votaron en contra denunciaron que el Ayuntamiento pretende contratar deuda mientras mantiene calles deterioradas, caminos rurales en malas condiciones y rezagos en servicios públicos.
Zepeda cuestionó el manejo presupuestal de la administración, con señalamientos sobre 50 millones de pesos pagados por adeudos anteriores, 24 millones ejercidos en apoyos sociales y un presunto subejercicio superior a 70 millones de pesos en obra pública.
La discusión adquirió otro cariz cuando la alcaldesa abandonó su asiento en la presidencia del Cabildo y se colocó justamente entre Molina y Zepeda, desde donde lanzó una serie de reproches sin mencionar sus nombres.
“Yo entiendo que tiene que ver con un tema de golpearme políticamente porque consideran que golpeando a la actual administración pueden llegar a ocupar un espacio”, expresó Arreola Pichardo.
La Presidenta municipal sostuvo que el financiamiento no comprometerá a la siguiente administración y rechazó los cuestionamientos sobre supuestos costos adicionales de su gestión.
“Creo que se puede construir, que se puede sumar, que no es necesario golpear al que está enfrente”, añadió, mientras permanecía entre los ediles que habían cuestionado la solicitud.
La confrontación no modificó el resultado. Con los votos en contra únicamente de Hugo Molina y Carmen Zepeda, la mayoría del Cabildo autorizó el nuevo crédito por 10 millones de pesos, mientras quedaron sobre la mesa las acusaciones sobre el destino del gasto municipal y la pertinencia de contratar más deuda.




