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MORELIA, Mich., 12 de octubre de 2026.- Comunidades devastadas, viviendas destruidas, escuelas cerradas, familias desplazadas y caminos sembrados con minas antipersona forman parte del escenario de violencia que denunció la regidora de Morena Carmen Zepeda, quien acusó de omisión a las autoridades frente a la crisis que enfrenta la zona rural de Apatzingán.
Durante una sesión de Cabildo, la morenista advirtió que las condiciones de inseguridad impiden que numerosas familias regresen a sus comunidades, mientras los explosivos colocados en caminos rurales representan una amenaza permanente para la población.
“La situación es muy delicada, el medio rural está destrozado, destrozado”, sostuvo al relatar una visita a la comunidad de El Manzo, de Apatzingán, donde encontró un panorama de destrucción y desplazamiento.
“Nosotros estuvimos en El Manzo un día después y eso es para llorar. El kínder destruido a balas, la gente saliendo con todas sus cositas y el camino minado”, describió.
Zepeda narró que durante el regreso de ese recorrido, en las inmediaciones del crucero de Las Cahuingas, localidad de Apatzingán, ocurrió una explosión contra elementos militares, episodio que utilizó para dimensionar los riesgos que enfrenta la población.
“Sus casas destruidas, saqueadas, no pueden retornar, las escuelas cerradas, ocupadas, militarización”, enumeró al describir las consecuencias de la violencia.
Como ejemplo del desplazamiento, mencionó a Isabel, una mujer que junto con otras desplazadas elabora artesanías en la ciudad para sobrevivir, ante la imposibilidad de regresar a sus comunidades, donde algunas familias han perdido incluso sus viviendas.
La regidora denunció además que intentó presentar ante el Cabildo un planteamiento relacionado con las personas afectadas y fallecidas por explosiones de minas antipersonales, pero el secretario del Ayuntamiento rechazó recibir el documento y le indicó que debía dirigirlo a la alcaldesa Fanny Lissette Arreola Pichardo.
“Quiero decir que hoy mandé un punto para que se analizara en esta sesión sobre la gente que tenemos y que hemos perdido por minas y el secretario no me lo quiso recibir, o sea, ni siquiera eso podemos hacer ya”, reclamó.
En medio de estos señalamientos, Zepeda colocó una lona con las imágenes de Bernardo Bravo y Carlos Manzo Rodríguez, asesinados en distintos hechos de violencia, como símbolo de las víctimas que ha dejado la inseguridad en la región.
“Bernardo y Carlos Manzo representan a las víctimas, a todas las víctimas caídas. Acá hay demasiada gente, demasiadas pérdidas”, expresó.
La morenista también cuestionó la actitud de la presidenta municipal frente al asesinato de Bernardo Bravo y acusó a su administración de minimizar la gravedad de la violencia.
“Lo tenemos que decir con sus letras, que tenemos un gobierno omiso, omiso”, sentenció.
Zepeda insistió en que las autoridades deben reconocer la magnitud de la crisis, en lugar de asumir los homicidios, el desplazamiento y la destrucción de comunidades como acontecimientos cotidianos. “No podemos normalizar lo que nos está pasando”, concluyó.




