Michoacán ya vive la Noche de Muertos: Gaby Molina
MORELIA, Mich., 1 de noviembre de 2026.- A dos semanas de que venza el periodo acordado para Baltazar Gaona García, del Partido del Trabajo (PT), al frente de la Mesa Directiva del Congreso de Michoacán, Morena se aproxima a una definición interna en la que comienzan a perfilarse dos nombres: Fabiola Alanís Sámano y Juan Pablo Celis Silva.
Ambos legisladroes representan trayectorias y posiciones políticas distintas dentro del partido, aunque todavía no existe una candidatura formalmente definida para encabezar el Poder Legislativo.
Alanís llega con el antecedente de haber coordinado la bancada morenista y presidido la Junta de Coordinación Política, además del alto posicionamiento alcanzado durante el reciente proceso interno de Morena por la gubernatura.
Celis, por su parte, fue dirigente estatal del partido y mantiene una relación política más directa con el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, factor que podría cobrar relevancia en las negociaciones.
Aunque corresponde a los diputados resolver el nombramiento, la posible influencia del Ejecutivo en la integración de los órganos de gobierno legislativos permanece como una interrogante política.
El acuerdo legislativo 0276 establece que la presidencia de Gaona concluirá el próximo 15 de noviembre. De cumplirse el relevo político pactado, Morena asumiría la conducción del Congreso durante los aproximadamente diez meses restanted de la 76 Legislatura, que terminsrá el 14 de septiembre de 2027, para dar paso a la 77 Legislatura al día siguiente.
Sin embargo, existe un punto de controversia: el artículo 29 de la Ley Orgánica establece periodos de un año para la Mesa Directiva, argumento con el que Gaona ha planteado la posibilidad de prolongar su permanencia hasta febrero, aunque el Legislador no ha realizado acciones políticas o jurídicas concretas para reclamar la silla presidencial por más tiempo.
La sucesión ocurre además en un momento de tensiones nacionales entre Morena y el PT, luego de que las designaciones de coordinadores estatales rumbo a 2027 dejaran fuera a perfiles respaldados por el petismo, que cuestionó los procedimientos internos.
En Michoacán, no obstante, ambas fuerzas han conseguido sostener acuerdos legislativos, incluido el reparto de la presidencia del Congreso, por lo que el próximo relevo también pondrá a prueba la continuidad de esos entendimientos.
La definición llegará cuando la contienda electoral de 2027 comienza a ocupar buena parte de la agenda política estatal. Para Morena, la decisión no solamente implicará elegir a quien represente institucionalmente al Congreso durante su último tramo, sino resolver qué perfil de su propia bancada estará al frente de uno de los principales espacios de conducción legislativa en vísperas de la renovación de los poderes Ejecutivo y Legislativo.




