Itinerario político
EL ESTRÉPITO TREMENDO DEL MUNDIAL
Necesitamos no marearnos, estar de pie y lúcidos en el vendaval del mundial y tantos acontecimientos.
Vista panorámica
El gobierno supremo de México quiere presentar la imagen de un país de democracia, orden y convivencia pacífica , en el país perfecto, Estado de derecho, de total bienestar.
Las manifestaciones provocativas, vandálicas, violentas de inconformidad (CNTE), así como las protestas por crímenes que han obscurecido y torturado al país en 1 baño de sangre, los desaparecidos, y la situación de la naturaleza, contaminada, devastada, donde el calentamiento supera el umbral de 1.5 grados centígrados .
Y las imágenes de esta situación deben apagarse, que no las vea el mundo. Hay que dar la apariencia de democracia orden por encima de una realidad miserable y triste, de violencia y descontento.
El descontento, el desorden, los crímenes por la violencia deben ocultarse. Hay que parecer un país justo, feliz, Estado de derecho. Deben ser borradas, para que aparezca 1 país perfecto según los estándares mundiales de paz y de progreso, desbordante, un país idílico, según la conveniencia y la narrativa del gobierno de México.
Debe debe aparecer una imagen brillante de la democracia. Una imagen mediática, lo que ve el mundo en las pantallas, hondas y frecuencias de los medios, de las redes sociales.
Debe aparecer 1 imagen impecable de la democracia: elecciones limpias, mayorías absolutas legítimas, sin arreglos perversos en lo oscurito, sin legisladores que se venden en tratos oscuros, como los senadores Araceli Saucedo del PRD, de Santa Clara y Miguel Ángel Younes Linares del PAN de Veracruz con su traición trascendental. Debe aparecer la democracia mexicana. sin “acordeones” en la elección del poder judicial. en una narrativa que presenta el país como le conviene el gobierno.
Un país de jóvenes y niños que cumplen en las aulas, que no intentan cambiar el programa anual escolar por la participación en 13 partidos (de 104) del Mundial de Fútbol , 1 hecho finalmente el banal, sin profesores ausentes de las aulas y muy presentes en las manifestaciones de la CNTE.
Si es verdad la afirmación de Claudia: “la gente está re feliz por el mundial”, si es un gozo verdadero y profundo de todos los mexicanos, incluidas madres buscadoras, familias enlutadas por los crímenes del narco, sin multitudes sumergidas en la pobreza, en 1 cielo sin esperanza.
Si ante el mundo parece otra realidad: falsedad, crimen y descontento social, agitación, perturbaciones, asesinados y desaparecidos, violencia y descontento, no pasa nada.
Es absolutamente necesario que aparezca ante las naciones la realidad que vive la gente, no la narrativa oficialista,
Si esto sucede que va a pasar a la sociedad, en la vida sociopolítica que todos los mexicanos llevamos padeciendo, en la gestión del gobierno que no mira al pueblo en su situación de desempleo y pobreza, de muerte, de inseguridad y desamparo en el pueblo bueno, cuando el sistema tiene otras preocupaciones de adicción al poder, para perpetuarse ahí.
Cuenta el bien del partido, su sistema dictatorial de gobierno de acuerdo a su ideología, que sólo vale para la gente de su elite y no los sufrimientos, urgencias, de los 130 millones no sólo de las tribus del régimen que apoyan y votan por los apoyos y becas el dinero que reciben gratuitamente del régimen.
¿Y qué va a suceder en el gobierno si el mundo se da cuenta de la realidad?.
La luz de lo alto
En honor de la verdad es bueno y con los reflectores de todo el mundo, con los visitantes de las naciones mostrar al mundo la realidad de México, tras las imágenes maquilladas arregladas por el oficialismo, como con IA.
No podemos ocultar la triste, ensangrentada, imposible realidad. El 1er imperativo es tomar en manos la realidad como es. De ahí podremos escoger la dirección que conviene tomar a todos los mexicanos.
Negar la realidad y refugiarse en 1 ficción es 1 engaño fatal.
De momento no nos preocupamos y nos distraemos pero perderemos tiempo precioso y el despertar será terrible y más complicado, sin solución. Cuando el diluvio nos alcance, será demasiado tarde para reaccionar.
un gobierno no es dueño de la verdad, de los valores universales y de los principios fundamentales en la acción humana y en la gestión pública.
Según el código de ética que obliga a todo ser humano, a hombres y mujeres por ser miembros de la familia humana y tener 1 dignidad y 1 destino definitivo.
Con la humanidad creyente en Dios y sabia, concentrado el pensamiento en los valores universales y los principios fundamentales de la vida social.
La autoridad, la más encumbrada de la especie humana, de todos los hombres no gobierna por su “olfato” o por sus principios geniales que el poderoso, el gobernante inventa.
Tiene que seguir la ley ya establecida por el Creador, grabada en las entrañas del ser humano y promulgada en los 10 mandamientos del Monte Sinaí en la revelación suprema del Mesías, el hijo de Dios en el Sermón de la Montaña. Y en la Constitución.
El supremo gobierno no esta por encima de la verdad que es aceptación de la realidad que vive la gente. Que es coherencia entre lo que se es, se dice y se lleva a la práctica.
La verdad del gobierno es cumplir la ley, promulgada en el monte Sinaí y llevada a su expresión más pura y verdadera en el Sermón de la Montaña.
Todo servidor público, hasta la presidencia de la República, está para servir, al más humilde, el que no tiene voz ni influencias ni puede servir al sistema y afianzarlo en el poder.
El Papa León XIV, en su Encíclica Magnifica Humanitas, Magnifica Humanidad, nos recuerda esta sabiduría y los grandes principios para entender y poner al servicio de los hombres tantos inventos maravillosos de la tecnología.
Para ponerlos al servicio de todos los hombres. No en una Torre de Babel, de individualismo y soberbia sino en la ciudad de la hermandad, el amor y el servicio.




