¿Qué es un sistema? Un conjunto de elementos organizados de cosas o partes interactuantes e interdependientes, que se relacionan formando un todo unitario y complejo; esta sostenido por una  estructura cuya funcionalidad es importante para viabilidad a dicho sistema. Por otro lado, qué son los valores?, valor es la cualidad o conjunto de cualidades por las que una persona o cosa es apreciada o bien considerada, conceptos del Diccionario de la Real Academia de la Lengua.

Cuando queremos reflexionar sobre un sistema de valores en el marco del respeto a la vida, debemos de precisar aquellos elementos que dan soporte a las conductas de los seres humanos para hacer posible su interacción en el planeta Tierra, es decir, como interactúa la biodiversidad y el medio ambiente, la sociedad y la mente del hombre, cuáles son esos valores sociales y personales que deben de practicarse para evitar la crisis en la que vivimos y a la que se refiere Felix Guattari, Daniel Goleman, o bien J. Capra y otros científicos sociales.  

Iniciare por el principio, es decir, un sistema de valores se puede vincular a un sistema social, o bien, a un sistema económico; tanto los sistemas sociales como económicos cuentan con presupuestos éticos que provienen de la cultura y de los procesos de asimilación-adaptación-transformación del medio a través de las practicas productivas o bien de los procesos que se conciben como principios morales del ser humano. Es decir, un sistema de valores tiene como base la forma en cómo se organiza la sociedad para producir, pero también  en su relación con su otredad y la mismidad.

Al parecer tenemos dos formas de mirar el mundo (o diversas formas de apreciar la realidad) desde las economías fuertes, los países desarrollados y el nivel de vida de sus miembros; esta sociedad plantea su ética frente a la abundancia, el desperdicio y el uso del ocio o del tiempo libre (se tira la comida en los países industrializados). En tanto que las personas en países en desarrollo o subdesarrollados, que viven en pobreza de algún   grado, su ética está vinculada a la supervivencia, frente a la pobreza en que se vive, en atender sus necesidades básicas y por ende su dignidad humana, esta posición es compartida por Enrique Leff en su texto “Saber ambiental, sustentabilidad..”

Es decir, en tanto que para unos éticamente está bien desperdiciar y el ocio, para otros no, ellos piensan en la importancia de cuidar la comida, de atender sus necesidades básicas, así cada modelo tiene su ética y sus valores sobre lo individual y lo colectivo.

De esta manera, el estilo de desarrollo y el tipo de economía se basa en un sistema de valores, es decir, en principios que orientan las formas de apropiación  y transformación de la naturaleza. El sistema de valores podemos decir que es la bisagra entre la naturaleza y el hombre, entre la naturaleza y la economía, y entre la economía  y el hombre; es esa bisagra la que requerimos saber cuáles son los valores que se promueven para hacer que sus sistema se mantenga vigente.

En el marco del sistema de valores, pensar en la naturaleza es pensar en una ética de la conservación, pero con un enfoque de sostenibilidad: para esta generación y para las próximas generaciones, es decir, la ética de la tierra simplemente abre las posibilidades de pensar más allá de la propia tierra y desde la comunidad pensar en el cuidado y respeto del agua, los suelos, las plantas, los animales, el aire, la luz. Es decir un planteamiento holístico y desde luego sistémico. La ética desde la complejidad.

McCloskey H. en su libro “Ética y política de la ecología”, expresa que “una cosa es justa cuando tiende a conservar la integridad, estabilidad y belleza de la comunidad biótica ”, será injusta cuando se procede de otra manera, de la posiciones utilitarista con que se vea a la naturaleza. De esta manera podemos apreciar que el sistema de valores es la conciencia de la ecología.

Como ustedes saben, los valores se relacionan con la ética y con las actividades humanas. Los valores son criterios para la acción y se relacionan con criterios estéticos, esquemas sociales, costumbres, usos, o en otros términos, para la utilidad, el bienestar, el placer, el prestigio. Desde un punto de vista social o educativo los valores son considerados como referentes, pautas que orientan el comportamiento humano para la transformación  social y la realización de las personas.

En términos generales y en el marco de una comunidad, los valores son guías que dan determinada orientación a la conducta y a la vida de cada individuo y de cada grupo social; esto es básico para la libre convivencia y el fortalecimiento de la cohesión social.Por otro lado, Erich Fromm, en el libro de la  “Revolución de la esperanza” nos habla de que la forma de vida es el espejo de los valores, en él se refleja uno de los más graves síntomas del sistema socioeconómico que amenaza con la destrucción física del planeta (baste leer a Guille Lipovetsky, o bien  Z. Bauman respecto de los temas de: sociedad de hiperconsumo y vida líquida). Nos refiere Fromm que el desequilibrio se debe, esencialmente, al hincapié unilateral que el hombre puso en la técnica y en el consumo material (se apropió de la naturaleza, cual un producto más) lo cual lo llevo a perder el contacto con él mismo, pero también con la vida.

Cuando el humano perdió los valores religiosos y humanistas por los valores técnicos y materiales, también extravió dice Fromm, la capacidad de vivir experiencias que le emocionaran y le hicieran sentir alegrías o tristeza, dejo de hacer esos actos estéticos que nos hablan de la belleza, del amor, de la otredad en diversidad.

La pregunta es fundamental,  qué son entonces los valores?, frente a esta manera en la que el hombre se ha vuelto hedonista, narcisista, individual, en busca del éxito y el lujo, es decir, un perfil líquido, que se resuelve de manera inmediata, pero siempre inestable, que adora lo moderno y excluye lo tradicional por inservible. Un hombre económico,  pero cada vez menos colectivo o social.

Hoy los valores los tenemos que entender como los principios morales que se traducen en conductas o normas  consideradas como deseables dentro de un grupo social. Y les vamos a llamar valores a las cosas consideradas como correctas o bien lo deseable, o merecedora de nuestra atención y esfuerzo, así lo señala Howe L y Howe M, en su texto “Como personalizar la educación…”. 

Es decir, los valores los debemos entender como cualidades del individuo (Z. Bauman: Vida liquida, Gerardo Herrera, Individuo o Individual), pese a ello, los valores no existen por sí mismos, descansan en algún cuerpo que es depositario de éstos, no son etéreos, sino que se incorporar al cuerpo como cualidad de ese depositario que es el individuo, que es el ser humano.

Los valores se encuentran en la vida cotidiana del ser humano y son inaplazables, porque caminan contigo, van con el humano, están pegados a tu piel, a tu origen, a tu sudor; pero también son irremplazables, porque los valores son estructuras del Sistema, y como estructura no se escoge o selecciona lo que más me gusta o disgusta y combinarlas con otras estructuras, no eso no se puede hacer. En otras palabras dice Fromm, los valores son cualidades que nos permiten adaptarnos a la realidad; son como los calificativos que reflejan la capacidad de valorar de una persona.

Las características que tienen los valores, están definidos por los criterios que adopta la humanidad, y a partir de estos criterios  se establece la categoría o la jerarquía de los valores. Dichos criterios podrían ser entre otros (no son limitativos), los siguientes: durabilidad, los valores se reflejan en el curso de la vida, unos son más duraderos que otros, el placer con respecto de la verdad, usted califique, para quien esto escribe estaría la verdad.

El valor: debe ser integral, es indivisible, es integro; es flexible, pueden cambiar de conformidad con el tiempo y las experiencias de la persona, incluso con las necesidades, hoy lo vemos con la pandemia del Covid-19; el valor da satisfacción, se percibe cuando desde mi corporalidad se hace lo correcto; el valor tiene la polaridad, es decir pude ser visto como positivo, pero también como negativo, lleva un sentido denominado el contravalor; el valor es jerárquico, es decir, algunos son de mayor valía con respecto de otros, como: la igualdad, la libertad, la dignidad. La jerarquía desde luego no es rígida ni predeterminada toda vez que se construyen a lo largo de la vida de una persona que es depositaria de ese valor.

El valor genera trascendencia, los valores transcienden el plano concreto, dan sentido y significado a la vida humana y en sociedad; el valor incluso es dinámico, puede sufrir cambios o ser transformado en las épocas (en la contingencia del Covid-19, donde los padres deben atender a sus hijos y en acompañamiento de la madre); también los valores son aplicativos o de aplicabilidad, es decir el valor se aplica en diversas situaciones de la vida, o sea, son acciones prácticas que reflejan el comportamiento valorativo de la persona; y la complejidad, los valores también son complejos, los valores obedecen a diversos comportamientos, por lo que requieren de tomar juicios y decisiones en ocasiones complicadas para no vulnerar un sistema de valores.

Pero también dice Z. Bauman, que existen los valores líquidos, es decir,  aquellos valores que se viven desde la Posmodernidad y que ahora, lo que vemos es un comportamiento del ser humano preferentemente joven que tensa las posiciones de los criterios de los valores antes mencionadas, es decir la durabilidad, hoy se buscan lo efímero, la inestable, apreciar lo moderno y despreciar lo convencional.

Pero igualmente nos remite a una posición sobre los valores creados en las sociedades de consumo por Guille Lipovestky, quien nos habla acerca del hedonismo, el placer de tener, el narcisismo y las asimetrías de poder, la búsqueda del éxito, del lujo, y de la formación de valores individuales, que pierden el sentido de la comunalidad.

La jerarquía de los valores depende del sujeto (individuo), la situación, y el objeto. Sobre el sujeto dependerá de sus necesidades, intereses, aspiraciones, preferencias y condiciones fisiológicas incluso las psicológicas y socioculturales. Sobre el objeto, nos debe quedar claro que no porque alguien reconozca que lo que tiene es mejor y preferible, no quiere decir que para todos lo sea, lo será  para aquel pero no necesariamente para la colectividad, el objeto pues en el ejercicio de los valores dependerá de las experiencias personales. Respecto a la situación, es la relación que se establece entre el sujeto y el objeto y podría variar lo preferible, esto es, la altura del valor, en este sentido en ocasiones  puede variar significativamente poco, en otras es abismalmente distinta que establece modificaciones, esto nos expresa Risieri Frondizi en su texto “Qué son los valores”.

Finalmente Fromm precisa la importancia de ver los valores a la luz de  la sociedad industrial; para Fromm estan presentes  valores conscientes e ineficaces, y valores inconscientes pero eficaces, me explico;  los valores oficiales conscientes, son los de la tradición religiosa y humanista (desde el siglo XVI, el antropocentrismo): se refieren a la individualidad, el amor, la compasión, la esperanza, entre otros. Por su parte, los valores inconscientes  que motivan la conducta de las personas son los que ha engendrado el sistema social de la sociedad industrial y burocrática (la Posmodernidad: sociedad de hiperconsumo que menciona Guille Lipovestky): la propiedad, el consumo, la posición social, la diversión, la excitación, el sexo, el alcohol, la droga. Esta distinción entre los valores conscientes e inconscientes expresa Fromm causa daño a la personalidad de la persona y a la naturaleza por ende.

Al comentar sobre  los valores que estamos viviendo en épocas Posmodernas y Neoliberales, desde la axiología,   podríamos expresar que tenemos que trabajar en desmontar y descolonizar las posiciones individualistas, consumistas, en palabras de Fromm los valores inconscientes, para trabajar en valores consientes que permitan recuperar el sentido de familia, de sociedad, de trabajo; donde nos convoque a pensarnos, para despensarnos, para repensarnos en un modelo social de valores que respete la naturaleza, que respete la biodiversidad y el medio ambiente en los elementos que nos dan vida: el agua, el aire, la tierra y la luz. Es decir que ponga en el centro de la Tierra a la vida, y con ello, garantizar el respeto a los seres vivos y los elementos de la naturaleza que hacen viable el proyecto de vida.

Dedico esta nota larga sobre valores, para las familias; González Herrera, Herrera Álvarez, Herrera Pérez, Romero Herrera, Flores Chávez, Loeza Trujillo, Domínguez Medina, Barriga Barriga, Cabezas Lara, Mauricio Cuadra, Dagio Contreras, López Jungo, Cid del Prado Vera, Octavio Vázquez, Paula Pérez, Hernández Farfán, Simón Flores (Sandra, Juan y Fridita), Oskar Ambriz, Rocío Martínez, Stephen González, Juan Romero, Víctor Mujica Guzmán, Jafet Rodríguez, Estrella, Estrellita Nava, Marco Mercado, Logan Albarrán,  Xosee López,  Ricardo Bravo, Eduardo Vieyra, Díaz Calderón,  Erich Cerpa Estrada, Ricardo Tinoco, Enrique Díaz, Zoraida Flores, Ricardo Martínez, Macario Ramos, Santiago Barrera, Ochoa Gaytan, Sesento García, Mónica Mora, Elizander,  Servín Arreguin, Paty Ibarra, Vega Pérez, Vázquez Alatorre, Igna Sosa, Beto Torreloza, Odín, Isidro, Pako, Lupita, Ángel de Corazón,  Gaby Torres, Irma Barquet, Osavaldo Ruiz Ramírez y Elvia Higuera, para mis amigos de Conclaves, en estos momentos de participación familiar.