El listón amarillo
El mes de octubre tiene una fecha muy importante ya que, así como asistimos al médico cuando nos da una gripe, un malestar estomacal, nos enfermamos de viruela, varicela, herpes o cualquier otro malestar, no dudamos en asistir con un doctor para que nos dé medicamento para curarnos de estas enfermedades. ¿Pero qué pasa cuando nuestro malestar no es físico sino mental? En muchas ocasiones dejamos de lado este tipo de enfermedades mentales por que se piensa que con el tiempo se va a curar solo, pero no es así. Y con el tiempo se va uno haciendo diferentes preguntas: ¿quién me puede ayudar?, ¿Quién me puede escuchar sin juzgarme?, ¿Quién me puede orientar?, estas y más preguntas indican a una sola persona que puede ayudarte en cualquier problema que tu tengas y es el psicólogo.
Es por eso que octubre no solo se le conoce como el mes rosa por el Día Internacional de la Lucha Contra el Cáncer de Mama (19 de octubre) sino que el 10 de octubre se conmemora El Día Mundial de la Salud Mental proclamado desde 1992 por la Federación Mundial para la Salud Mental con la finalidad de sensibilizar, atender y ser un apoyo para las personas que tengan algún problema psicológico, no con esto quiero decir que el psicólogo se debe de ver cuando hay un problema de trastornos de ansiedad, ataques de pánico, fobias, depresión, trastornos de bipolaridad, esquizofrenia, delirios, alucinaciones, trastornos alimenticios, anorexia, bulimia, trastorno por déficit de atención, hiperactividad, trastorno obsesivo’-compulsivo, miedos, preocupaciones, eventos traumáticos, trastornos por estrés postraumáticos, etc.
Los psicólogos no solo atendemos estos problemas, sino que podeos escuchar algo que te inquieta, algún malestar, un mal recuerdo, un resentimiento, celos, todo lo que tenga que ver con el manejo de emociones, el enamorarte de nuevo de ti mismo, el trabajar con tu personalidad para ser una mejor persona, el cuidarte ante algún pensamiento que atente con tu vida o con los demás. A pesar de tener poco tiempo como profesional de la salud psicológica he visto casos donde el problema o los problemas que tiene la persona están muy marcados, pero hay otros casos en los que no la misma persona no sabe cuál es su problema y está siempre en busca de una respuesta, de una solución, de una comprensión de su estado actual y por qué no decirlo de soltar eso que le aqueja, sanar su alma para sentirse mejor.
Y para poder entender mejor no solo la importancia del día de la salud mental y del psicólogo, contare una experiencia que viví con un vecino que ya no está en este plano terrenal desafortunadamente, este señor era respetoso, amable, una persona servicial, no se metía en problemas con la gente, alegre, bailador, daba consejos a los que se lo pedían ya que estaba ayudando constantemente en la iglesia, una persona que a simple vista se veía feliz, en todo momento siempre con una sonrisa, tenía una economía estable, su carrito, su casa y vivía bien con su familia.
Todo era normal, hasta que un día por la tarde, ya casi para pardear estaba afuera de su casa la camioneta del SEMEFO, como es costumbre algunas vecinas fueron a investigar que así esa camioneta ahí y llego la triste noticia que el señor se había quitado la vida, sus familiares lo encontraron colgado dentro de su cuarto en una viga que sostenía un tejado, una escena triste, desgarradora no solo para la familia sino para todos los que lo conocimos. La familia me preguntaba ¿Por qué decidiría quitarse la vida así?, ¿si no sabía cuál había sido el motivo que lo orillo a tomar esa decisión? Y creo que la pregunta (más que una pregunta una suposición por el simple hecho de ser psicólogo) ¿Por qué tú no lo ayudaste?
Las dos primeras preguntas no se las pude contestar porque no tenía la respuesta, solamente el difunto sabía que problema tan grave tenía que la única salía que encontró en ese momento fue el quitarse la vida (podría ser un tema emocional, económico, familiar, de deudas, de presiones laborales, en fin, un sin número de posibles respuestas), lo único que pude decires es que rezaran por su alma y que el tiempo les daría respuesta a estas dudas. Y la tercera pregunta les respondí que no lo pude ayudar no porque no pudiera ayudarlo ya que nunca me platico algún problema, alguna situación que él tuviera, si lo viera sabido con mucho gusto viera platicado y tratado de orientarlo, canalizándolo con algún otro colega que le pudiera ayudar, pero lo hecho ya está hecho y ya no podíamos retroceder el tiempo.
La muerte de una persona, en este caso el suicidio nos ayuda a las demás personas que estamos a su alrededor a entender que cualquier problema tiene solución, que hay profesionales de la salud que sirven para escuchar, orientar y entender procesos emocionales, cargas que te agruman a tal grado que pierdes la visión del poder pensar, analizar, entender cuál es la mejor solución a tu problema y es ahí donde los psicólogos entramos ya que somos esa escucha sin juzgar, vemos otros caminos que te pueden dar alguna solución y el sentirte acompañado en este proceso.
Si todavía n tienes confianza en asistir con un psicólogo te invito a buscar en este portal web de Quadratin mis anteriores opiniones que te ayudaran a sentirte mejor y tomar conciencia de posibles acciones que puedes hacer para mejorar como persona, pero lo más importante que empieces a amarte a ti mismo, para que puedas amar a los que te rodea, recuerda que no estás solo y hay ocasiones que solo falta una simple palabra para tomar acción.
Me despido de ustedes con la siguiente frase que saque de la fábula africana “El pescador paciente” que dice “La vida está llena de obstáculos y tenemos dos opciones: enfrentarlos o darnos la vuelta. Pero la primera alternativa también puede tener dos escenarios: perseverar y esperar lo mejor o rendirnos por esperar lo peor.” Así que te invito a que no solo te preocupes por tu salud física, preocúpate de igual manera por tu salud mental ya que si la mente no está bien, nada este bien. Tú decides vivir una vida con lentes de colores o vivir una vida con lentes grises en donde solo esperas lo peor para ti. Tú tienes la mejor decisión y recuerda no estás solo, hay personas que te podemos ayudar. Hasta la próxima, saludos.




