Pinceladas desde Lakamha
La elección de la nueva Coordinación General de la Red Católica Arcoíris México para el periodo 2026-2029 representa un momento de esperanza para quienes creemos que la fe cristiana encuentra su mayor expresión en el reconocimiento irrestricto de la dignidad humana, la fraternidad y el servicio a las personas con verdadera vocación.
Expreso una sincera felicitación a Erick Eduardo Rodríguez Ballesteros, michoacano y filósofo, electo Presidente, y a César De León Sanvicente, Secretario de la organización, así como a todas las mujeres y hombres que integrarán esta nueva etapa de conducción. Su designación constituye, además de una responsabilidad institucional, una oportunidad para continuar fortaleciendo un proyecto pastoral que, desde hace años, ha acompañado a personas y comunidades que buscan vivir plenamente su fe dentro de la Iglesia; tal como ya lo está haciendo la organización Otro Rebaño.
La Red Católica Arcoíris México ha demostrado que el diálogo, la escucha y el acompañamiento pastoral son caminos que fortalecen la comunión y permiten construir espacios donde el Evangelio se traduzca en acciones concretas de misericordia, justicia y solidaridad. Su labor ha contribuido a abrir espacios de reflexión y encuentro para personas que históricamente han experimentado distintas formas de exclusión, recordándonos que el mensaje de Cristo se dirige a toda la humanidad sin distinción.
Por ello, considero que, la inclusión no debe entenderse como una concesión ni como un privilegio otorgado a determinados grupos; constituye el reconocimiento de la dignidad inherente a toda persona, principio que encuentra fundamento tanto en la doctrina social de la Iglesia como en el marco universal de los derechos humanos. Reconocer la dignidad del otro significa también reconocer su historia, sus búsquedas, sus esperanzas y su derecho a participar plenamente en la vida comunitaria y espiritual.
En un contexto marcado por la polarización, los discursos de odio y las múltiples formas de discriminación, resulta indispensable promover una cultura del encuentro que privilegie el diálogo sobre la confrontación, la escucha sobre el prejuicio y la fraternidad sobre la exclusión. La misión pastoral adquiere hoy una relevancia especial al recordar que la comunidad eclesial está llamada a ser signo de acogida, reconciliación y esperanza.
Confío en que esta nueva Coordinación General continuará impulsando una pastoral inspirada en la sinodalidad, entendida como un camino compartido de escucha, discernimiento y corresponsabilidad. Una Iglesia que camina unida reconoce la diversidad de sus integrantes como una riqueza que fortalece la comunión y amplía su capacidad de responder a los desafíos de nuestro tiempo.
Asimismo, deseo que durante este nuevo periodo se fortalezcan los vínculos con la academia, las organizaciones de la sociedad civil, las comunidades de fe y las instituciones comprometidas con la promoción de los derechos humanos, convencidos de que la construcción de una sociedad más justa exige el trabajo conjunto de múltiples actores y la generación de espacios donde prevalezcan el respeto, la solidaridad y la paz.
Hago votos para que el servicio de quienes hoy asumen esta responsabilidad esté guiado por la prudencia, la sabiduría y el profundo sentido evangélico del amor al prójimo. Que esta nueva etapa permita seguir consolidando una Iglesia abierta al diálogo, cercana a las personas, comprometida con la justicia y capaz de hacer visible, en cada una de sus acciones, el mensaje transformador del Evangelio.Mi reconocimiento y felicitación a la nueva Coordinación General de la Red Católica Arcoíris México. Que su trabajo continúe siendo un testimonio de servicio, esperanza y fraternidad, contribuyendo a la construcción de una Iglesia donde todas las personas encuentren un espacio para vivir su fe con libertad, dignidad y profundo sentido de comunidad.




