Michoacán: 6 semanas de un ciclo escolar incompleto
Continuemos avanzando en la construcción de espacios para la población LGBTTTIQ (lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti, intersexual, queer), lugares libres de violencia, sitios donde podamos sonreír y arribar a la felicidad; dichos espacios deben de ser atendidos por acciones que prohíban la discriminación, es decir, los mecanismos de opresión, entre ellos, el de invisibilizar a las personas o violentarlas, estigmatizarlas, excluirlas, prejuiciarlas, discriminarlas, en ocasiones generar ecosig o bien, quitarles la vida. Los sitios para la convivencia de la población en general, pero con enfoque de quienes son disidentes sexuales, deben de evitar los discursos de odio, las apologías del delito.
En estos tiempos posmodernos, requerimos de trabajar en abrir espacios con punto arcoíris o simplemente espacios arcoíris, esto le comentaba al Director de Diversidad Sexual en Uruapan, antes de que tomara posesión como funcionario, le decía hagamos muchos puntos arcoíris donde la población se sienta segura, los espacios públicos deben de considerar puntos de seguridad arcoíris.
En este sentido, considero que trabajar en espacios donde todas las personas, sin excepción, pueden expresarse sin temor a ser juzgadas o discriminadas, por ello, tan importante crear las redes de contacto, de amigos, en instituciones o bien, virtuales, donde las personas LGBTTTIQ puedan compartir sus experiencias y recibir apoyo socioemocional. Si bien, actualmente están las áreas correspondientes en la Fiscalía General del Estado, así como en la Comisión Estatal de Atención a Víctimas, de Bienestar, o bien de COEPREDV y otras instituciones, se requiere de un impulso a través de las organizaciones de la sociedad civil para acordar con las instituciones la mejora permanente en la atención de la población disidente sexual. Durante los años que atendí Ámsterdam Concept, coadyuvé a la construcción de redes de protección, brindamos apoyo emocional, abrimos el espacio para la conversación sobre inclusión y aportar a la creación de la inclusión, muchas personas estuvieron ahí, dando contención, comprometidas con su otredad, con sus pares, generando apoyo para el otro, generando puntos arcoíris.
Es interesante, también importante, el considerar a estos espacios con un lenguaje inclusivo que no excluyan y que respeten todas las identidades sexuales y de género. Hoy, debemos considerar que el adoptar el lenguaje inclusivo nos permite avanzar significativamente en normalizar la diversidad y a desarrollar una cultura de respeto y aceptación para todas las personas, sin importar su identidad o expresión de género.
Pienso románticamente en un día en donde todos convivamos sin la necesidad de expresar que género eres, eso no importa, lo que importa es la felicidad y poder transitar con dignidad en la vida, dignidad ontológica, ética y real; lo comento cada vez que hay oportunidad de hablar de igualdad sustantiva, de reconocimiento del Estado, para la toma de decisiones de los derechos de libertad de manera ética por parte de la población, lo hago con servidores públicos y en general con la población.
En los espacios donde se respeta la disidencia sexual, es importante que se tengan liderazgos que ayuden a la visibilidad positiva de las personas, ellos tendrán un gran compromiso ético, el hacer que más personas arriben a compartir sus experiencias en medios de comunicación, que participen en conferencias, siendo ellos disertantes, así como en cualquier otro evento público, como los que viviremos en este mes de junio. Necesitamos que más personas LGBTTTIQ participen y se apropien de los espacios para el debate de las ideas, para las discusiones, y los posicionamientos como sociedad. Lo digo desde mi trinchera, aproveche uno a uno todos los espacios que se ofrecieron para participar, no deje uno solo sin asistir y hablar, disertar, reflexionar, cuestionar, pero eso también me comprometió a trabajar en mi persona, a seguir preparándome, a formar mi pensamiento y subir el nivel de la reflexión, eso me llevó a cursar tres doctorados, de los cuales dos tengo el grado académico con mención honorífica de doctor en Género y Derecho y en Ecoeducación, faltando presentar mi examen de la tesis doctoral en el doctorado de Gobernabilidad, Política y Política Pública.
En uno de los tantos talleres que tomé de la mano con Juan Jacobo Hernández y su organización El Colectivo Sol (él pionero de la disidencia sexual y mi maestro en muchos sentidos), aprendí la teoría de la Incidencia Política, que me llevó de la mano a realizar acciones planeadas, programadas y desarrolladas en su momento, con impactos que están aun visibles en marcos normativos, políticas públicas y estructuras operativas; la última acción legislativa con incidencia política que realizamos de manera conjunta con el diputado Hugo Rangel del PT, fue la reforma constitucional para Michoacán para transitar de la preferencia sexual a la orientación sexual, a la identidad y rol de género, ya aprobada.
Debo reconocer, que los espacios del Ámsterdam Concept no lograron abrir centros comunitarios, pero funcionaron como tal, en donde se ayudaba con el asesoramiento psicológico y acciones de acompañamiento para personas disidentes sexuales, para aquellas personas que enfrentaban situaciones complicadas en la familia, con la pareja, en el trabajo, en la calle, en los bares, pese a ello, siempre hubo una mano firme y comprometida para tender los problemas que se presentaban, cuando del tema no se quería hablar, y estaba sometido a la opresión, y es que todas estas acciones requieren de suficiencia presupuestal para la atención, y que las organizaciones sociales no pueden sustituir al Estado, sino más bien pueden coadyuvar, colaborar, en sus propósitos, porque quien maneja el presupuesto es el Estado.
Durante las más de cuatro décadas de trabajo en Morelia, he venido realizando talleres, seminarios, conversatorios, capacitaciones, lo hago con población tipo, con servidores públicos, con población en general, a quienes les expreso de los grandes desafíos que enfrentan las poblaciones LGBTTTIQ, cuyo propósito es que se piensen, se despiensen y repiensen en la importancia de promover acciones de inclusión y convivencia, acciones realizadas en el marco del trabajo colaborativo. Siempre desarrollo acciones bajo esquemas de complejidad, de manera holística, sistémica e interdependiente, esta visión me ha permitido que el aprendizaje sobre inclusión no sea un evento aislado, sino un proceso continuo y progresivo que contribuye a la construcción de una cultura de respeto y convivencia, a la paz.
Esta manera de trabajar con enfoque de complejidad, de diversidad, que genera paz diversa, e impulsa la cohesión social (confianza, identidad, pertenencia, valores sólidos, convivencia, fraternidad, participación), permite colaborar en un modelo de intervención que mejora la vida de las personas LGBTTTIQ. Por ello, considero la importancia de todo aquello que suma como, las acciones antidiscriminatorias, el lenguaje inclusivo, la defensa de nuestros derechos y libertades para garantizar la dignidad, para así, generar un mundo mas justo, equitativo para todas las personas, que evite las desigualdades sociales y la violencia que vivimos.
Estos últimos años de mi vida, he tratado de impulsar el tema de la inclusión a través de la cohesión social, un proyecto de impacto en Apatzingán acompañándome de Fanny Medina y otros entes sociales y liderazgos de la región como la maestra Jercinda Hernández, Javier Zúñiga, o bien la maestra Mayleth, o la maestra América, así como también trabajar en proyectos de defensores de derechos humanos, además de dar decenas de talleres de actividades de paz y convivencia social y escolar en preescolar, primarias, secundarias, preparatorias y universidades (UMSNH), además de diseñar y dirigir el proyecto de Festival Internacional de Cuenta Cuentos por la Inclusión, que lleva cinco años de actividades, y desde luego en la Cumbre Internacional por la Paz, con mi fraterno amigo Sergio Omar García de quien aprendo permanentemente de su visión aguda y crítica de la vida y la artista Verónica Bucio, y en acompañamiento de la doctora Verónica Reyes García, Edith Landa, Martín Barriga, Alain Sonora, Francisco Rivera, Maestra María de Jesús Campoverde, Daniel Torres Causor, Evangelina Barragán, Emilia Valdovinos, Conchita Talavera, Fredy Pino de la región costa-sierra.
En estos últimos meses, mi cercanía con Yunuen Iturbe, ha sido una gran experiencia, generosa, comprometida y siempre trabajando a favor de las causas difíciles y sociales, gracias, miles de gracias Yunuen, hay que seguir transitando en la construcción de una sociedad que respete la dignidad humana de las personas, sea cual sea su género. Reitero, el trabajo no se hace por una persona, miles de personas están atrás, a los lados, en horizontal acompañando los procesos sociales, los movimientos sociales con causas que generan nuevos derechos o la progresividad de los derechos ya positivizados.




