La opción
El poder y la demencia
Estado de la cuestión
La obra maestra, cumbre de la creación es el ser humano, dotado de inteligencia y voluntad libre. En pleno uso de sus facultades, en la sociedad de sus semejantes, transforma el mundo y lo dirige al punto Omega, a su realización plena según el destino definitivo que fija el Dios Creador.
Su ser de hombre, lo más complejo y delicado, puede descarrilarse y funcionar de manera demencial y destructiva. Puede suceder que el presidente o la presidenta del país pierde piso. Mareado y enajenado, destrampado, pierde el control., se descontrola totalmente y comete actos absurdos y destructores de los demás seres.
Vista Panorámica
Por toda la haz de la tierra paz de la tierra, quienes buscan el poder por el voto aparecen como personas maravillosas, dechados de virtudes, animados de buenas intenciones, cuando tienen el poder se vuelven la bestia del Apocalipsis egoísta, voraz, asesina, mentirosa, destructora, que vuela que aplasta.
Los ejemplos abundan por doquier, personas muy bien. Dotadas de muchas virtudes, con nobles aspiraciones para cambiar la suerte de los que sufren la opresión y la pobreza luchan por el voto. Prometen ser héroes y santos, para construir la patria ideal, de riqueza, justicia y abundancia para los que no tienen voz ni se les hacen justicia. Podemos recordar a nuestros gobernantes y a los jefes y dirigentes de las sociedades de la riqueza y la política.
El demonio del poder, dinero y placer los cambia para mal. Los gana la soberbia, el deseo de ser adorados, la seducción de la gloria y la dominación, para saciar la sed insaciable de su ego, egoísmo, bajas pasiones.
Se sienten grandes, seres por encima de los demás hombres: son de una raza aparte de una raza superior, la raza aria, caudillos, tlatoanis, super hombres, indispensables para la “bola de tarados”, que se pueden manipular, sobre los que se pisar para ascender.
Hay individuos o grupos que se perpetúan en el poder, personas o movimientos: los generales de la revolución mexicana, como el caudillo Elías Calles. Se quedan en el poder como partidos: el PRI, el partido su sucesor en la dictadura de partido, MO--NA, que no es democracia porque suprime la separación de poderes y la alternancia en el poder, que hacen campañas interminables para enrolar a todos los mexicanos ganar las elecciones, las que vienen, las que vendrán luego…
Un candidato, anterior a Claudia Sheimbaum, se sintió el Mesías y así lo expresó. Se comparó con Jesucristo, era grande y movía masas como El, fue traicionado por sus amigos… Le faltó a este mexicano entregar su vida como el Hijo de Dios, Jesucristo que nació milagrosamente, pasó haciendo el bien, no tenía donde reclinar cabeza, murió en la cruz por ser fiel a la verdad y Dios lo resucitó.
Los presidentes y presidentas andan con una autoridad… se colocan por encima de los seres humanos. ¿Qué se creen superhombres, extraterrestres, seres de una raza superior a los hombres y mujeres?
Un rasgo de Dios es su palabra creadora, todopoderosa. Los presidentes hablan cmo si tuvieran ese poder divino: controlar las pandemias y resolver los problemas, crear situaciones, realidades nuevas con solo su palabra. Como Jesucristo que devolvía la vista a los ciegos y hacía caminar a los paralíticos, y resucitaba a los muertos con sólo su palabra.
Es un mal que se contagia. El día de hoy Donald Trump, presidente de los Estados Unidos pública su fotografía poniéndose en lugar de Jesucristo, con rasgos de Dios. . Que insensatez, estupidez acrílica de alguien que perdió el contacto con la realidad, como los que han perdido el juicio.
¿Cuántas veces los poderosos del gobierno se creen metamorfoseados y pertenecientes a una raza superior?
¿Cuantos como dictadores buscan perpetuarse en el poder, por sí mismos o por otros en los sistemas de las dictaduras?
¿Cuántos se sienten la reina o el rey, la población lo percibe y les grita: ¡NO KING”, como le gritaron a Trump. A otros simplemente les gritan por su nombre:: Dayana, ¡Fuera!
La luz de lo alto
La humanidad, en toda su historia, desde la creación del hombre y la mujer, se mueve entre dos polos: el bien y el mal, con dos desenlaces posibles: el infierno para los que hacen el mal y la gloria de Dios para los que hacen el bien.
Todas las luchas sobre el planeta, todos los conflictos obedecen a ese doble movimiento. Todos los conflictos sobre la tierra se explican por un principio de orden y de bien, al que le hacen la guerra el mal que lleva al caos y la muerte.
A un mundo de bien, orden, ley, felicidad, progreso, bienestar, paz, de todos los bienes que hacen a las personas felices, se oponen muchas resistencias. Recién encontramos el desorden, el caos, los asesinatos, todos los crímenes, los robos y despojos, la perversión, el egoísmo, todos los delitos. La guerra se opone a la paz. A la justicia se opone el robo, los crímenes y la muerte, los asesinatos, la muerte, la división de la lucha fratricida
Detrás de toda guerra, detrás de todo asesinato, despojos, odios, división, muerte se encuentra el principio del mal, Satanás que odia y es mentiroso.
Es lo que se encuentra en la guerra del Medio Oriente, donde el poderoso presidente se mete sin ninguna autoridad, con fines mezquinos de invasión y control de la zona, de influencia y de las riquezas naturales como el petróleo de. La invasión con pretextos y contra toda justicia y derecho.
Es el sufrimiento de los venezolanos, contra todo derecho.. los invaden, los asesinan, por intereses mezquinos, sin respetarles sus riquezas, sin darles un régimen legítimo de democracia y justicia.
Es el sufrimiento contra toda justicia y todo derecho de Ucrania, por apoderarse de sus inmensas riquezas y de su territorio.
La lista es interminable. A México ya lo invadieron y lo despojaron de la mitad de su territorio a mediados del siglo XIX y se aprovechan de los mexicanos de hoy aplicando el principio del más sfuerte. Estamos con la amenaza de un invasión por las armas, con el pretexto de los cárteles de la droga.
En las guerras de hoy , en todos los conflictos, asesinatos en las lanchas, aranceles, en toda forma de odio, injusticia muerte está el principio del mal. Detrás siempre está Satanás y sus legiones de demonios. la dinámica del odio, la sangre derramada, la muerte, el caos, el infierno.
El demonio es el principios del mal, envidioso de Dios que es el bien.
El demonio le hace la guerra por envidia porque quiere dominar como un dios. Quiere que lo adoren como Dios.
Cuántos hombres de poder se dejan seducir y transformar y se convierten en demonios.




