La opción
Siempre he pensado que es importante saber de dónde venimos y reflexionar dónde estamos para entender hacia dónde vamos. En otras palabras: quien no conoce su historia está destinado a repetirla.
El Movimiento Regeneración Nacional (Morena) surgió como una opción real de cambio ante las desigualdades e injusticias que vivíamos día a día. Hoy es la primera fuerza política del país y un referente internacional, encabezado por dos presidencias históricas: Andrés Manuel López Obrador, quien consolidó el humanismo mexicano, y Claudia Sheinbaum Pardo, quien nos recuerda que “si llega una, llegamos todas” y con quien las mujeres estamos escribiendo una nueva historia en México.
He representado con orgullo a los pueblos originarios gracias a mis raíces p’urhépechas, herencia de mi padre; a las diversidades; y, sobre todo, a las mujeres, siempre defendiendo el respeto a las diferencias.
Durante años, pensar en el Senado parecía un sueño lejano para la mayoría, un espacio al que solo acceden 128 personas para representar a un estado, aunque pocas veces fueran visibles o cercanas al pueblo que les eligió.
Agradezco infinitamente a las mujeres indígenas que cada vez que me veían me decían: “Celeste, queremos que tú seas nuestra senadora”. Yo sonreía con nervios, les agradecía y seguía, hasta que tantas veces me lo repitieron que comenzó a parecer una posibilidad real. Un día les dije: ¡Va! Me voy a registrar, pero prométanme que me van a apoyar y no me dejarán sola.
#HechaEnMorena fue la frase que acuñamos antes de iniciar esa campaña que cambió mi vida. En el camino conocí la verdadera politiquería michoacana: fui la “huérfana política” porque ningún machuchón me apadrinaba; la joven “desconocida” aunque llevo recorriendo mi estado desde los 22 años; la que no tenía dinero para una campaña, y es cierto: hicimos la campaña al Senado más austera en la historia reciente de Michoacán. También fui la que supuestamente no ganaba una encuesta. Las burlas eran constantes… y mi convicción también.
En ese contexto recorrimos Michoacán junto a nuestra primera presidenta, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, siendo parte de un segundo momento histórico. Y como en 2018, entre lágrimas, presencié cómo le colocaban la banda presidencial, a ella, la primera, la que da voz a las invisibles y abre camino para todas.
En el Senado, un edificio sobre Paseo de la Reforma, llegamos a incomodar, a romper estigmas y estereotipos de la élite política. No llegamos para adaptarnos a los viejos regímenes ni para olvidar nuestra esencia; llegamos para transformar esos espacios y hacerlos abiertos, libres e incluyentes.
Ha sido un año de trabajo intenso, legislativo y territorial. Recorrí el estado para informar sobre la importancia de votar por un nuevo Poder Judicial, que hoy ya está en funciones y promete justicia honesta, cercana y con enfoque en las personas más desprotegidas.
Como presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, hemos trabajado con niñas y niños para concientizar sobre sus derechos, impulsado exposiciones fotográficas, y sesionado con las Comisiones de Justicia y Gobernación para elegir a la titular de la CNDH y al Consejo Ciudadano del Sistema Nacional de Búsqueda. Mantenemos diálogo permanente con instituciones y acompañamos todo lo que está a nuestro alcance.
He impulsado una agenda inclusiva y plural con alrededor de 40 iniciativas, muchas ya aprobadas en comisiones. Ha sido un año de aprendizajes, retos, desilusiones e incluso sinsabores. Pero, sobre todo, un año de fuerza: fuerza para demostrar que las mujeres tenemos capacidad, liderazgo y carácter para transformar con amor y firmeza. No competimos con nuestros compañeros hombres; reconocemos su trabajo. Pero siempre ha sido tiempo de mujeres, y hoy, la Transformación tiene Rostro de Mujer.
Recorriendo las calles y tocando la puerta de las casas abrazamos a Michoacán, el alma de México: hombres y mujeres diversos que comparten una misma esperanza: vivir en un estado más libre, con más oportunidades en salud, educación, trabajo y seguridad.
Gracias, gracias infinitas a las 924,060 personas que votaron y rompieron récord histórico en la elección al Senado. El camino no ha sido fácil ni lo será. Pero en unidad todo es posible. Sigamos haciendo historia juntas y juntos, por el bienestar de Michoacán y de México.




