Itinerario político
Se tomó la decisión de realizar la Tercera Cumbre Mundial por la Paz en Costa Rica, derivado a que es uno de los pocos países sin ejercito desde 1948, lo que le convierte en un referente mundial de pacificación institucional. Por otro lado, su tradición diplomática y ambiental lo posiciona como sede ideal para reflexionar sobre modelos alternativos de convivencia social y de atención a la salud mental.
Adicionalmente, porque en San José de Costa Rica, esta la sede de la Corte Interamericana de Derechos Humanos del Sistema Interamericano de los Derechos Humanos, de la Organización de Estados Americanos. Pero además, la Corte, ha generado pronunciamiento contra los Estados miembros de la OEA, por violaciones a los derechos humanos, entre ellos, cuestiones de salud, migración, medio ambiente, y violaciones graves a los derechos humanos como desapariciones forzadas, tortura, ejecuciones extrajudiciales y violencia sexual.
Otro elemento fundamental es la importancia de sus instrumentos jurídicos y constitucionales que promueven la paz y la convivencia social, así como el respeto al medio ambiente.
Aunque no hay un artículo específico que diga derecho a la paz en la constitución de Costa Rica, si es importante comentar que, Costa Rica es reconocida mundialmente por Abolir el ejército en 1948, lo que se refleja en su Constitución como una apuesta por la paz y el desarrollo humano. Además de promover la resolución pacífica de conflictos y el respeto a los derechos humanos como pilares de su política exterior.
Costa Rica, viene promoviendo una paz activa, con justicia, equidad y participación ciudadana que lo muestra con la abolición de su ejército en 1948; los recursos desde entonces se dirigieron a fortalecer la educación, salud y desarrollo social, siendo bases de la cultura de paz; además el Ministerio de Educación Pública promueve el programa EDUPAZ, una estrategia para fortalecer la convivencia ciudadana. En enero de 2025, Costa Rica fue sede del cierre de la Tercera Marcha Mundial por la Paz, tras recorrer 43 países. Además, cuenta con el Viceministerio de Paz, que impulsa políticas públicas para la convivencia y la prevención de la violencia.
Finalmente, aquella comuna internacional, desarrolla campañas que vinculan el bienestar emocional con la construcción de paz, por ello, consideramos la importancia de impulsar la Tercera Cumbre Mundial, “Sin salud mental no hay Paz”, toda vez que busca visibilizar esta conexión como parte de los esfuerzos nacionales. De esta manera, Costa Rica no solo habla de paz, la ejerce y la comparte como modelo.
Pero además, porque existe un base social organizada en Costa Rica, de artistas de la plástica, de talento artístico, de actores sociales, líderes sociales, organizaciones, que está interesada en recibir el proyecto de la tercera Cumbre y que ya realizan acciones para brindar la atención procedente a los perfiles que promueven la paz de diferentes partes del mundo y que los visitaran, como es el caso del artista Alonso Rubí.
Durante diversas ocasiones conversamos desde la Fundación El Sol, con embajadoras y embajadores de paz, en las personas de las doctoras Sol Mary Valencia, Verónica Reyes García, María Rosalinda Herrera Pérez, así como con el licenciado Sergio Omar García, y el maestro Humberto Ascencio, respecto de la importancia de posicionar el tema de la salud mental derivado de las problemáticas que vive el mundo posmoderno, que se reflejan en suicidio, miedo, estrés, ansiedad, ataques de pánico, fobias, trastornos compulsivos-depresivos, depresión, estrés postraumático, trastorno bipolar, pero sobre todo un problema que requiere de atención: la psicopolítica, por ello, el lema de esta tercera edición será “Sin salud mental, no hay paz”, reconociendo que la paz no es solo ausencia de guerra o de violencia, sino también bienestar emocional, psicológico y comunitario. Con ello, se busca visibilizar cómo el estrés social, la violencia estructural y la exclusión afectan la salud mental colectiva.
Esta tercera edición de la Cumbre, es el seguimiento a la primera Cumbre que se realizó en Colombia, con el tema central de la migración y siguió en México con la segunda Cumbre, desarrollándose las temáticas de estrés hídrico y medio ambiente sano. Esta vez, se celebra en Centroamérica, ampliando el enfoque hacia la cultura de paz como derecho humano universal y la salud mental como factor de la sana convivencia y la permacultura.
La tercera edición de la Cumbre coincide con los 26 años de la Declaración de la ONU sobre la Cultura de Paz (Cultura de paz es un conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida), lo que refuerza su legitimidad internacional. La cumbre no busca respuestas fáciles, sino cuestionar las causas profundas de la violencia, desde el extractivismo hasta la exclusión social, tomando en consideración el modelo patriarcal, así como el hedonismo del hiperconsumo en el modelo económico neoliberal que vivimos.




