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Foto: Archivo

El Observatorio Político/Leovigildo González

 
| 11 de enero de 2017 | 7:59
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Las redes sociales y el gasolinazo.

El 3 de octubre de 1968, las noticias nacionales publicaron que un grupo de delincuentes habían atacado a elementos castrenses, lo que desencadenó un enfrentamiento, omitieron en ese momento el número de muertos, y ante los Juegos Olímpicos,  los líderes de opinión callaron, fue así que lograron hacer una contención de lo que en verdad pasó, el homicidio brutal de estudiantes que se manifestaban por diversos motivos, pero el principal fue el alza a los impuestos.

Han pasado 48 años de ese suceso, ahora el Gobierno Federal parece no tener control ante lo que quiere comunicar, las nuevas tecnologías provocan que aumente los líderes de opinión que ahora ya no sólo escriben en grandes periódicos o están al frente de noticieros, en la actualidad son también youtubers y blogueros que usan la infinidad de alternativas para hacerse escuchar.

En México, aún falta una cultura para el consumo de contenido que llega a través de las redes sociales,  mucha información falsa, rumores, chismes,  o incluso estrategias para sembrar terror en la población.
Desde los primeros días de este 2017, aumentó la publicidad en Facebook de páginas que  quieren hacerse pasar como medios de comunicación para exhibir supuestos “saqueos” que realmente eran notas que resultaban falsas, mientras que los bots, trolls, y demás cuentas en twitter realizaban tendencias entorno al gasolinazo, todo eso efectuado con recursos, públicos o privados, pero con alguien detrás de las invitaciones para saquear o generar violencia.

Y efectivamente lo que menos esperábamos, es que la sociedad saliera a manifestarse, incluso se sumó a los actos vandálicos, en muchas de las acciones se acusó de que había infiltrados, lo cierto es que se registraron saqueos de tiendas departamentales en varios estados del país, en su mayoría a invitación expresa de redes sociales y específicamente de Facebook.

Ni el Gobierno Federal con una Policía Cibernética conformada por expertos en la materia, ni los Gobiernos Estatales lograron contener los miles de tweets, que justamente hacían apología del delito a invitar a realizar actos de violencia, eso señores, no fue casualidad ni una acción ciudadana, se trató de una estrategia digital creada justamente para generar caos, incertidumbre y zozobra.

El descontento ciudadano es notorio,  es también que por obviedad que usan las redes sociales para expresarse y sobre todo porque a quienes más ha afectado es justamente a los que tienen acceso a ellas, la clase media que puede comprar un Smartphone y paga un plan de datos.

He reiterado en varias columnas que el instituto político que tiene un importante activismo digital es el Revolucionario Institucional, sin embargo se vieron rebasados y quienes salieron a defender las acciones del presidente, Enrique Peña Nieto fueron atacados, pocos en realidad querían asumir el costo político.

Sería interesante que la Policía Cibernética dependiente de la Policía Federal,  revelara quienes estuvieron detrás del caos y de las noticias falsas que inundaron las redes sociales,  para conocer finalmente el trasfondo de tal estrategia.

Los tiempos han cambiado, hay miles de personas con una cámara en las manos todo el tiempo (celulares) que transmiten en tiempo real lo que tienen enfrente, así que resulta inverosímil que no haya una estrategia detrás de los vídeos que estuvieron circulando, algunos no dudo fueron virales por lo interesantes, pero muchos estuvieron demás.

El Gobierno Federal no ha visto a los miles de ciudadanos que diariamente se expresan en sus redes sociales, si el presidente revisara unos minutos su página de Facebook y su twitter, se daría cuenta del sentir de una parte de los ciudadanos.

El descontento social es real, tangible y se percibe, no sólo a través de redes sociales, es momento de que el Gobierno volteé a ver lo que está sucediendo en el país.

Leovigildo González / Quadratín
Leovigildo González / Quadratín

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