Sexta edición de las Quinceañeras por la Inclusión
Política de la banalidad
Gobierno de apariencias
Vivimos, actualmente y en todas partes, periodos de turbulencias; y, el criadero de conflictos no atinamos a analizarlo correctamente.
Lejos estamos de la solución exacta para imponer orden en la locura de ese caos.
En México, la actual presidente es parte responsable de ese mundo de apariencias perturbadoras.
Y Sheinbaum no acierta, después de sus dos años de ejercicio gubernativo, a lograr un exacto diagnóstico de cada uno de los embarazosos conflictos que a cada minuto acuchillan, roban, balean, corrompen, secuestran, bombardean, traicionan e incendian, a nuestro país.
En materia de salud pública, por ejemplo, en cada mañanera repetía Claudia, con gran seguridad, “todo va de excelencia, con las clínicas, con los doctores, con las enfermeras, con las medicinas, con instrumental moderno”; aunque ella misma sabía que del presupuesto de salud y de educación se sacan centenas de miles de millones de pesos para pagar pensiones, becas, ayudas, y todas las demás limosnas del bienestar.
Hoy, todavía no sabe el gobierno de México la sintomatología del problema, aunque ya entendió que sí, existe un conflicto; y, al respecto, textualmente manifiesta la presidente: “Que cada quien tome sus conclusiones. Mostraré tomas de las redes, en Paseo de la Reforma.”
Y como se vieron poquísimas personas, porque era una hora muy temprana, la presidente dijo: “¡Esa es la marcha!”, falseando, y agraviando, a los trabajadores del sector salud.
Prosiguió Sheinbaum: “Que cada quien haga su conteo, es lo primero; lo segundo, aquellas demandas legítimas que se hagan de las y los trabajadores del Instituto del Seguro Social, ya se están atendiendo, y ZOÉ tiene instrucción que, a más tardar el día de mañana, de hacer un plan de acción que tiene que presentármelo para poder atender de manera inmediata todas las, eh, demandas legítimas de los trabajadores del IMSS. En cuanto al desabasto de algunos medicamentos ya también, eh, tomamos medidas. Se me informó cuales son los medicamentos que no tienen abasto. Hay muchos que tienen abasto, incluso, eh, no sé si lo dije ayer, envié a, eh, compañeros de Birmex y de otras áreas, a que directamente ellos me dieran información directamente de los hospitales de cuántos de los medicamentos estaban faltando. Estamos haciendo desde hace un mes, antes de que se presentara esto, una encuesta en las farmacias del IMSS, del ISSSTE y del IMSS Bienestar, a los usuarios de las farmacias, a los derecho habientes, para que ellos nos digan que medicamentos se entregan, si con todos, si son menos, para no tener ningún problema con la información directa que tengo yo de las instituciones y la información directa de los derecho habientes, que a veces la información viene de los almacenes y no viene directamente de la farmacia. Entonces, eso estamos siendo desde hace mes y medio, más o menos y estamos tomando medidas sobre, eh, al área de salud.”
La presidente, en ese texto, no dice nada, sólo cantinflea disparates.
Empero, más lamentable que su incongruencia, es la forma en que minimizó a los trabajadores del sector salud, faltándoles al respeto.
Mientras los doctores, enfermeras y administrativos no suspendieron su servicio, y a la marcha sólo fueron grupos de representación, la presidente los calificó de “poquitos”, motivando enojo, en su contra.
Los manifestantes se mostraron como profesionales responsables. La presidente se exhibió como insensata, y fue reprobada.
Poco más de 4 millones de mexicanos trabajan en el sector salud en nuestro país; y, la gran mayoría de ellos, calificará en su momento, al gobierno autoritario, y de apariencias, por su política banal, corrupta y destructora.
A la propuesta de salario del 2.9%, con 3.9% de prestaciones en el IMSS, ya le dieron un rotundo ‘NO’.
Casi la totalidad de los trabajadores exige la expulsión de su líder; demandan terminar con el desabasto de medicamentos, ampliando y mejorando los inmuebles hospitalarios, modernizando el instrumental, y solicitan cursos permanentes de actualización profesional.
Es decir, piden hacer vigente y positiva a nuestra Carta Magna, respecto a la salud, como una garantía individual y familiar, como un derecho humano.
No toman como modelo a Dinamarca, ya que el prototipo a seguir lo tenemos en el mejor centro hospitalario de México, en Palenque, Chiapas, en la Hacienda ‘La Chingada’, propiedad de Andrés Manuel López Obrador, quien se sacrificó, para ser el primer mexicano con los mejores espacios y servicios de salud pública de nuestra nación.




