¿Algo nuevo bajo el sol?
Marcha. El 2 de octubre, como en años atrás, vuelven a las calles en una marcha, las voces de los que sostienen que hay circunstancias que no se olvidan y es importante recalcarlas a las nuevas generaciones. Porque es fundamental que sepan que el acontecimiento de algo que transforma un país, a partir de algo terrible, no prescribe. A partir de aquel 2 de octubre, el Movimiento del 68 tomó en México una actitud rotunda, que separó la vida transcurrida desde 1910, a una reflexión para vislumbrar a nuestro país de otra manera. En torno a esa fecha, han ido apareciendo las implicaciones que había no solo en los del poder mexicano, sino del extranjero a partir de la CIA, que llegó a promover económicamente a grupos estudiantiles de derecha, entre ellos el llamado Muro. Algo parecido a lo que está pasando en este momento con la CIA en acecho, y el descaro de la ultraderecha que hace reuniones internacionales en nuestro país. Después de la agresión, se inició la desintegración del partido, el PRI, que había gobernado a nuestro país. Y aunque pasaron décadas, en la mente de muchos el país ya era diferente. En la defenestración final de aquel partido, todavía observamos los resultados. La pobreza que dejaron es la peor evidencia.
LA FRASE NO SE OLVIDA, REITERA UN HECHO RECORDADO SIEMPRE
Cuántos en el mundo estarán pensando o diciendo la frase del título. No se olvida, dirán los padres de los 43 de Ayotzinapa.. No se olvida dirán las personas que han quedado vivas de ese rasero de muertes que ha creado el ya sentenciado penalmente Benjamín Netanyahu, entre muchos casos. Pero aquí la frase se quedó estampada en aquella terrible agresión del 2 de octubre de 1968, cuando el gobierno del PRI, encabezado por Gustavo Díaz Ordaz, ordenó la matanza de estudiantes y personas que los apoyaban, en Tlatelolco. Las muertes fueron muchas y el número nunca ha sido clarificado. Nunca tampoco se castigó a nadie, pese a que había culpables directos, y cómplices cercanos como el ex presidente Luis Echeverría, quien configuró un caso similar el 10 de junio de 1971.
COMO UNA REITERACIÓN DE AQUEL HECHO, LA MARCHA PARTE DE TLATELOLCO
Las marchas que siempre han salido del lugar de los hechos, Tlatelolco, hacia el Zócalo, expresan pese a los años transcurridos, la indignación permanente. Quizá por eso se ponen vallas a cierto edificios públicos y privados. El acto tiene un doble significado por los momentos climáticos que vive el mundo, en casos como los del 2 de octubre que se escenifican muy a menudo, aunque se expresen con diferentes causas. Lo seguimos viendo en Gaza pese al presunto plan de suspensión, lo acabamos de ver en Venezuela y en otro confines con distintas expresiones. No es remoto que en esta marcha del 2 de octubre, el caso Palestina se yerga también como un ejemplo, de como la agresión del poder destruye cuando no hay un tope que lo impida. Así vivía México con el PRI de ese entonces.




