Descomplicado
Desde la perspectiva analítica, el ex presidente Ernesto Zedillo debería de estar en la cárcel desde hace años. Nunca es tarde, si el gobierno actual desea que se haga justicia al pueblo por un Fobaproa (ahora IPAB), que no prescribe. Y se entiende el porqué el tipo se marchó rápidamente al final de su sexenio a Estados Unidos, haciendo otro mal a nuestro país llevándose documentos fundamentales que como mandatario manejaba. Pero no solo él debe de ser detenido de inmediato sino todos los que giraban en torno a él con culpabilidad similar. En el libro Fobaproa bomba de tiempo (Times Editores agosto 1998) de Guillermo Farber, el economista Yuri Serbolov, director de la revista Carpeta Púrpura, señala a otros tres funcionarios públicos que deben responder por el Fobaproa: Guillermo Ortiz gobernador entonces del Banco de México, José Angel Gurría Secretario de Hacienda entonces y Miguel Mancera -fallecido-, gobernador del Banco de México que avaló esas operaciones. Yuri extendía el costo al PRI, cuyo pago fue claro en el 2000 y al PAN por haber dado la concesión al PRI de aprobar la operación. Señala entre otros casos, la concentración del ingreso ya que a partir del Fobaproa, se tomó el ahorro social para concentrarlo en manos privadas. Una terrible agresión al pueblo.
EL PUEBLO EXPRESÓ DESDE EL PRINCIPIO SU DESACUERDO SIN TENER RESPUESTA Ciento diez mil millones de deuda por el rescate bancario fue lo que aplicó Zedillo sin el permiso del Congreso; ahora la deuda crece cada día hasta ser impagable ¿Puede ahora el Fobaproa ser objeto de denuncia penal cuando su vigencia es clara y se refleja a diario en el bolsillo de los mexicanos? Veamos algo del libro de Farber de aquel intelectual que murió en un accidente Adolfo Aguilar Zinser: “Conforme todos los sondeos de opinión, una abrumadora mayoría de los mexicanos no sabe que es, ni como funciona el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa). No obstante están en contra de que los adeudos de la cartera vencida de los bancos, sean cubiertos por recursos provenientes de sus impuestos. La desinformación parece deliberada: mientras menos sepa y entienda la opinión pública, mejor para el gobierno”. Así comienza el libro coordinado por Guillermo Farber y en el que participan quince autores. Al siguiente año, AMLO publicó el libro Fobaproa, expediente abierto (Editorial Grijalbo 1999). Desinformados o no, todos los mexicanos pagan por la deuda en la que nos embarcaron gobiernos pasados, una millonada anual. A décadas después de que nos echaron encima a ese monstruo, también la gran mayoría de los actuales tenemos claro que no viviremos para ver pagada esa deuda, porque es impagable.
OPOSITORES DE AHORA, QUE ESTUVIERON EN CONTRA DEL RESCATE ¿SEGUIRÁN? Aquel rescate bancario ha sido puesto en los haberes de Carlos Salinas de Gortarti y Ernesto Zedillo aunque según opiniones en el libro coordinado por Farber, el problema se puede retrotraer a la época delamadrilista, con sus posteriores avaladores. El rescate de los grandes bancos que tenemos que pagar y seguiremos pagando se alza como una burla, aparte de un daño. Farber señala en su introducción que aunque hubo criterios diversos expresados por la mayoría de casi todos economistas, la censura a los gobiernos casi fue general. En ese apartado del libro da un bosquejo de las opiniones de cada autor y señala pocos casos de contra corriente. Durante la campaña electoral de 2018, salió a relucir la participación que tuvo en los avatares del conflicto bancario el padre de José Antonio Meade candidato del PRI y la discusión se actualizó. En la campaña de Morena por la consulta popular, el Fobaproa fue uno de los puntos sensibles que se sacaron a relucir para ser juzgados con los respectivos que intervinieron. Pero vistas las opiniones recientes de algunos de los autores de Fobaproa, la bomba de tiempo, totalmente en contra de la 4T, ¿se habrán olvidado del efecto criminal que produjo en la gran población la permanencia obligada del Fobaproa en nuestras vidas? Los autores junto con Farber fueron: Eduardo Ruiz Healy, Carlos Ramírez, Sergio Sarmiento, Samuel Schmidh, Enrique Alonso Aguilar Borrego, Ricardo Pascoe Pierce, Arturo Damm Arnal, Juan Carlos Calleros Alarcón, Fernando Amerlink, Héctor Barragán Valencia, Rami Schwarz, Fernando Pescador, Pirata Fuentes, Fernando Mota Martínez, Yuri Serbolov y el caricaturista del diario Reforma Paco Calderón, que introdujo siete caricaturas.




