Descomplicado
No sabemos si el señor Vicente Fox y Alejandro Moreno al que llaman el Alito, tienen al mismo dios, pero hay uno que hizo que ellos se juntaran. El que fue presidente de México sin ningún reparo ya que tanto el PAN, como el PRI y sus simpatizantes son iguales, acudió al local príísta para plantearle al que se asume dirigente del viejo partido, que hay que organizar un frente opositor. En sus 86 años don Vicnete cree que estamos en el 2000 cuando una población desesperada votó él, ante la situación sin salida del propio PRI. No votó por el PAN, votó por la opción que tenia más posibilidades de ganar en un México que arrastraba decenas y decenas de gobiernos priístas. La decepción llegó pronto y su sucesor otro panista, tuvo que robarse la presidencia para asumirse como presidente. Las triquiñuelas ya instaladas, permitieron que la propia ley declarara presidente con los resultados tan señalados que hoy tenemos.
TARDÓ VICENTE FOX EN BUSCAR APOYO PARA TRATAR DE CAMBIAR AL PAÍS
Como que algo le picó de pronto al ex presidente, porque el movimiento que quiere enfrentar previo frente opositor, tiene ocho años y ningún frente cotidiano, lleno de miles de obstrucciones, ha podido hacer nada. La unidad sigue dice la presidenta de México y ahí se da, porque el país avanza con nuevos proyectos. Tardó el guanajuatense que lleva nombres incluso de quienes pueden formar el mencionado frente y encuentra la respuesta con la presencia de Alito y sus firmes apoyos Manuel Añorve y Rubén Moreira. Habrá que ver que responden los miembros de un PRI decapitado y aquellos ex priístas del pasado que durante la toma a mansalva del partido, los obligó a renunciar.
EL POCO RESPETO DE FOX A PERIODISTAS Y LA INSANÍA DEL EX PRESIDENTE
Relataré esta anécdota personal a partir de mi postura como periodista. En el medio en el que laboraba a fines del siglo pasado, una revista, tuve que hacer cuatro entrevistas a Vicente Fox en Guanajuato, porque a la dirección de ese medio le gustaba publicar sus puntos de vista. Por lo general las cuatro entrevistas giraron en torno a lo mismo, la situación crítica del país -con un priísmo al frente, al que ahora busca como aliado-, y la urgencia de cambio. En la tercera entrevista que se realizó en su rancho San Cristobal cerca de las doce de la noche, llegué acompañada de un chofer contratado, después de haber caído en uno de los canales de ese rancho. El guanajuatense había cambiado la hora que era por la tarde y tuvimos que ir fuera de la ciudad. Fox nos estaba esperando con cuatro enormes perros amaestrados y al vernos todos desaliñados los llevó a la parte de atrás y no invitó a entrar. Cansados y hambrientos el anciano chofer y yo llevábamos hambre y sed, pero ni un vaso de agua nos ofreció el futuro presidente. Su recibimiento habían sido cuatro enormes perros de ataque.
LA RESPUESTA FUE HUMANITARIA. LA GENTE DEL PUEBLO ES DIFERENTE
Alrededor de las tres de la madrugada, el chofer, muy cansado, me dejó en el pequeño hotel cercano a la terminal, donde me había hospedado. Al llegar el joven administrador me dijo que había bajado mis cosas del tercer piso al primero porque cuando una mujer llegaba sola, le gustaba estar pendiente de su seguridad. Añadió que en una mesita había colocado, agua, refresco y una torta. Antes de caer rendida en la cama previa la cena tan generosa, entendí que el periodista debe estar al tanto de que estas cosas de parte de un entrevistado pueden suceder. Pero vinculada esa situación a la respuesta humana, fue muy gratificante comprobar que hay seres nobles y generosos para quienes la respuesta es la solidaridad. Nunca he olvidado a aquel joven guanajuatense que en aquella madrugada, previó la necesidad personal, frente a la miseria humana.




