Indicador político
EL Centro de Rehabilitación e inclusión infantil Michoacán, en acciones colaborativas con la Universidad La Salle, Morelia, llevaron a cabo las Quintas Jornadas de Capacitación Docente, con temáticas vinculadas al nuevo modelo educativo, por ello, presentaron el programa “La nueva escuela mexicana y sus retos frente a la niñez con discapacidad” para lo cual invitaron a diferentes disertantes para fortalecer las temáticas sobre inclusión, educación y derechos humanos.
En el evento inaugural estuvieron presentes: la doctora Tatiana Cruz Lira, Directora General del CRIT Michoacán, así como el doctor Irving Iván López Vázque, Director Médico, y los disertantes: maestro Eli Evangelista Martinez, de la Red de Investigación y Estudios Avanzados en Trabajo Social, maestro Víctor Medel Campos, interventor educativo, así como Gerardo A. Herrera, de la Secretaria de Gobierno. En sus breves intervenciones expresaron el agradecimiento a las y los más de cincuenta participantes maestras y maestros que se profesionalizan y mantienen en alto la vocación de servicio a la población.
En este marco se presentó la ponencia “De frente a la inclusión social”, presentada por Gerardo Herrera, la cual permitió compartir desde la complejidad la posición que realizará la nueva escuela mexicana; así como, los aspectos que serán constitutivos para avanzar en un nuevo modelo educativo para la educación básica desde 2022, es decir a partir de este ciclo escolar.
La nueva escuela mexicana, es un espacio en el que se articula el proyecto de nación que necesitamos; en donde se reconoce la dignidad humana, los derechos humanos y libertades de la niñez y la adolescencia, donde la diversidad permite comprender la existencia de distintas formas sociales, culturales y sexuales, así como la comprensión de la existencia de familias y no solo de la familia nuclear.
En la escuela, se desarrollaran actividades y procesos sociales que no colonizan a al alumnado, sino que respetaran su interés superior (la vida, el desarrollo, la igualdad y la participación), ahí se podrán apreciar la gran diversidad de conocimientos y sabidurías, haciendo que coincidan y dialoguen las ciencias, la cultura universal, las culturas ancestrales, las lenguas (originarias, en Michoacán, la Purépecha, Náhuatl, Otomí, Mazahua, Matlazinca), los valores, los saberes, las costumbres, clases, géneros (y no el binarismo, que tanto daño generó en la población) e identidades de todas y todos aquellos que acuden a este espacio de socialización. La comunidad y la escuela construyen para la inclusión, la participación y la equidad.
La nueva escuela mexicana esta planteada en una compleja red de relaciones que se entretejen en función de las aspiraciones, necesidades, sentimientos y experiencias que ahí confluyen tanto de los miembros de la comunidad, padres, tutores, docentes, directivos y, autoridades; de los conocimientos y saberes que ahí se aprenden, así como de las diversas formas de organización escolar y extraescolar que, en conjunto, definen el sentido propio, es decir, su identidad, pertenencia, de una escuela en una localidad.
La nueva escuela mexicana, se entiende, que no busca enseñar conocimientos, valores y actitudes para que las niñas, niños y adolescentes se asimilen y adapten a la sociedad a la que pertenecen, tampoco es función de la escuela formar capital humano desde la educación preescolar, primaria y secundaria hasta la educación superior para responder a los perfiles que establece el mercado laboral, definitivamente no, busca generar las condiciones desde el pensamiento crítico, emancipatorio, autónomo y libre en la toma de decisiones.
La escuela debe formar niñas, niños y adolescentes felices; ciudadanos críticos del mundo que les rodea, emancipados, capaces de tomar decisiones que beneficien sus vidas y las de los demás; la escuela es un lugar en donde se construyen relaciones pedagógicas que tienen repercusión en la vida cotidiana de las y los estudiantes, de sus familias y de las y los docentes.
Adicionalmente a la escuela se le debe de apreciar como una conquista de la comunidad, resultado de un proceso histórico de construcción social en la que docentes, estudiantado y familias construyen su sentido específico en la cotidianidad de sus acciones, lo que permite construir procesos formativos y escolares desde la diversidad cultural, territorial, epistemológica, ambiental y social.
En el contexto de la disertación se hablo de la importancia de trabajar bajo un enfoque de educación socioemocional, en donde el desarrollo humano permita el bienestar y buen trato, donde se acerquen a resolver los problemas cotidianos de la comunidad. Con respecto a trabajar en la inclusión en los centros escolares, es importante destacar que sus integrantes de la comunidad educativa: directivos, docentes, personal administrativo, de apoyo, los padres de familia, los tutores, pero además la niñez, la adolescencia o la juventud conozcan, vivan, y hagan alteridad de los valores de la inclusión en la otredad. Estos valores son los siguientes: igualdad, derechos, participación, comunidad, sostenibilidad, respeto a la diversidad, no violencia, confianza, compasión, honestidad, valor, alegría, amor, esperanza/optimismo, belleza, alteridad, tolerancia.Al finalizar la disertación de la ponencia, se abrió un espacio de preguntas o reflexiones, en las cuales hubo una pregunta que detona la preocupación de las y los participantes, “cuáles serán las estrategias de la nueva escuela mexicana para la atención de la discapacidad”. En este sentido, la educación básica debe generar las relaciones pedagógicas que vinculen la realidad del estudiantado que tienen alguna discapacidad, con el conjunto de la comunidad escolar y la comunidad local para que en el ejercicio de sus derechos se reconozcan en un marco amplio de diversidad, que fortalezca su dignidad humana, toda vez que es el centro del proyecto educativo, además de, las culturas, identidades, clases sociales, tareas y saberes en que interviene la sociedad.
Dejamos un agradecimiento a las y los participantes quienes se mantuvieron atentos y recieptivos; en especial a las compañeras Valeria Torres y Yéssica Díaz, quienes amablemente y en todo momento generaron las condiciones técnicas y de logistica para desarrollar la temática que se abordó. De igual manera, para el personal de la Universidad La Salle Morelia de la educación preparatoria y la carrera de turismo Ariana Ochoa y Lupita, felicidades.




