Némesis
Para que un proyecto perdure, sin duda, hay que apostar a la innovación y a los mecanismos sofisticados que, antes los ojos del mundo, tiene que revolucionar para entrar en ese universo de la competitividad. Todo ello, cuya responsabilidad recae en el gobierno y las directrices que se trazan para alcanzar nuevos objetivos, se está poniendo en marcha con un andamiaje de ideas que abren la puerta a las oportunidades. Nuestro país, con el impulso estratégico de la Secretaría de Economía, está mostrando un dinamismo que se ha ido anclando a lo largo y ancho del país, especialmente para dotar de insumos y recursos legales para que tenga una identidad propia en ese catálogo inmenso de productos que, mediante usos y costumbres, se elaboran en México.
Hecho en México, que es la insignia que nos representa a nivel nacional y mundial, ha ido elevando el grado de competitividad. Si vemos claramente el trabajo, atribuido al liderazgo de Marcelo Ebrard, podemos decir que, como nunca antes, la Secretaría de Economía es un motor del impulso para encargarse de propagar las herramientas con las que contribuye el estado para incentivar los productos que se elaboran en México, concretamente en aquellos que, por su cultura, tienen un valor preponderante. Hace poco, de hecho, el estado de Morelos dio un salto importante al obtener la denominación de origen del Mezcal, que aquellas tierras producen con sus recursos naturales. Eso, lo dijo la propia mandataria, fue un avance sustancial que habrá de llevarse a otro nivel de consumo.
Con esa creciente participación y dinamismo del que hablamos, Chiapas, otras de las entidades que ha ido posicionándose por su capacidad de recursos naturales, firmó un acuerdo de colaboración con el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial para proyectar uno de los productos de mayor demanda como el café. La voluntad de Santiago Nieto, una de las piezas cruciales del armado de Sheinbaum, sumado a los buenos oficios de Eduardo Ramírez, gobernador de aquella entidad, hicieron posible impulsar los usos y costumbres que, de igual forma, se llevan a cabo con la elaboración de productos artesanales. Eso, a comparación de otras naciones, nos da una enorme ventaja, sobre todo cuando el gobierno, bajo los compromisos que signan con la población civil, cumple la promesa de llevar desarrollo y prosperidad.
Hemos hecho énfasis, en efecto, de muchos productos que han elevado su rango legal por la calidad con la que se elaboran. La propia Secretaría de Economía, que es un motor, lo dijimos, ha ido dándoles las herramientas a productores que, a lo largo y ancho del país, son parte fundamental de ese dinamismo del que hablamos. Sin ellos, desde luego, no existiría un equilibrio en esa posición de país desarrollado. Por lo general, todo esto viene de la estrategia que ha puesto en marcha el mismo Marcelo Ebrard. No es ninguna casualidad el nivel que ha tomado la insignia que nos representa como mexicanos. Salvaguardar esa esencia, y fomentar la cultura, al menos en estos tiempos cambiantes de una política global, nos ponen en una coyuntura de un mercado competitivo.
Hecho en México, por lo tanto, es una de las grandes apuestas de este gobierno. Diría, sin temor a equivocarme, que es la estrategia que más ha permeado en la sociedad. Si bien hay muchas que son de gran interés, esta, en particular, nos obliga a reconocer el potencial de nuestra sociedad. Este fenómeno, que ha venido fortaleciéndose con el paso de los meses, llena ese gran vacío de inactividad que, años atrás, existía. Al ponerse en el centro de atención, entonces, sus efectos deben ser duraderos. De eso dependerá mucho el posicionamiento y la difusión que, hasta ahora, ha llegado a todos los rincones de las entidades federativas. Eso es fácil de identificar, máxime cuando ha sido publicada la convocatoria al Premio de Innovación. Eso significa que, además de abrir los espacios de participación, están dándoles a los talentos mexicanos las herramientas para dar a conocer la capacidad y los alcances.
Ha transcurrido casi un año desde que Claudia tomó protesta como presidenta constitucional de México. Hoy, de esa fecha en adelante, podemos destacar la importancia de una agenda legislativa que vendrá a fortalecer una política de asistencia a los programas sociales. De igual forma, este periodo ha servido para evaluar el quehacer de algunas dependencias, y de quiénes están a cargo. Hay claramente un avance sustancial en el tema económico, y todo lo que envuelve ese trabajo. Todo eso, desde luego, podemos atribuirlo al buen desempeño de Marcelo Ebrard. Y sí, Hecho en México, que está en todas partes, es una insignia que nos debe enorgullecer como mexicanos.




