Al derecho y al revés
La encuesta publicada por El Financiero sobre el escenario rumbo a la sucesión gubernamental de 2027 deja un dato que puede modificar la lógica de la definición de Morena en Michoacán: la decisión ya no necesariamente pasa por el género del perfil, sino por su capacidad real de competir y ganar.
En ese contexto, la diputada local con licencia por Morena, Fabiola Alanís Sámano, aparece como una de las figuras con mejores condiciones para disputar la Coordinación Estatal de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación y, eventualmente, la candidatura al gobierno del estado.
La primera ventaja es interna. Entre las mujeres de Morena, Alanís encabeza las preferencias con 18 por ciento, por encima de Gladyz Butanda, que registra 9 por ciento. Esa diferencia la coloca como la mujer mejor posicionada dentro del partido para encabezar el proyecto rumbo a 2027.
Pero el dato más relevante está en la comparación con los aspirantes hombres. Aunque Carlos Torres Piña aparece con 19 por ciento y Raúl Morón con 15 por ciento en las preferencias internas, la encuesta muestra que Fabiola Alanís es el perfil con menor nivel de opinión negativa entre los principales aspirantes.
Mientras Alanís registra 21 por ciento de opiniones negativas, Carlos Torres Piña alcanza 34 por ciento, Raúl Morón 40 por ciento y Guillermo Valencia 47 por ciento. En una contienda interna, donde el crecimiento suele depender de la capacidad de sumar apoyos más allá de la base propia, un menor rechazo representa una ventaja estratégica.
La encuesta también revela que Alanís mantiene un balance favorable de imagen: 29 por ciento de opiniones positivas contra 21 por ciento de negativas, lo que le permite contar con un saldo neto superior al de la mayoría de los actores evaluados.
Otro elemento que fortalece su posición es la comparación con Grecia Quiróz, quien aparece como posible candidata independiente con 20 por ciento en un escenario hipotético para la gubernatura. Aunque Quiróz obtiene un mayor nivel de intención de voto en ese ejercicio, su nivel de opinión negativa alcanza 38 por ciento, casi el doble del registrado por Alanís.
En términos electorales, ese dato resulta significativo porque una candidatura con menor rechazo suele tener mayor margen para crecer durante una campaña, especialmente cuando aún faltan casi dos años para la elección y el conocimiento público de los perfiles continúa en construcción.
Bajo esa lectura, la encuesta sugiere que la definición de Morena podría dejar de centrarse en el debate sobre si corresponde postular a un hombre o a una mujer. Si la prioridad es presentar al perfil más competitivo, Fabiola Alanís reúne varios de los indicadores que suelen valorar los partidos: liderazgo entre las mujeres, baja opinión negativa, balance positivo de imagen y capacidad de competir frente a los principales aspirantes masculinos.
De confirmarse esta tendencia en futuras mediciones, la discusión dentro de Morena podría desplazarse del criterio de género hacia uno de rentabilidad electoral. En ese escenario, Alanís tendría argumentos estadísticos para sostener que su competitividad la coloca en condiciones de buscar la coordinación estatal de los Comités de Defensa de la 4T y convertirse en una de las principales opciones para encabezar la candidatura de Morena al gobierno de Michoacán en 2027.




