La soberanía nacional
Experto en gobierno y asuntos públicos.
WOKE y MAGA: La batalla ideológica que llegó a México
En mi entrega pasada, mencioné cómo en la política siempre existen dos bandos definidos a los que las personas deben elegir, simpatizar y pertenecer de forma total porque así lo exigen los líderes políticos. En los últimos tiempos, estos dos bandos, a nivel internacional y sobre todo en Estados Unidos, se han autodenominado como WOKE y MAGA. Señalo que esta influencia es a nivel internacional por la gran resonancia que tienen las decisiones que se toman en nuestro vecino país del norte sobre el resto del mundo y, por supuesto, también en nuestra nación.
Esta influencia no solo se da a través de presiones cada vez más fuertes del gobierno de Estados Unidos a los distintos países, utilizando la presión económica y comercial, sino que también se emplean técnicas que estas dos corrientes de pensamiento utilizan para diseminar su forma de pensar y su guía de acción. Estas técnicas, que pueden catalogarse como características de un “golpe blando”, sin duda hacen que los medios de comunicación jueguen un papel relevante.
Desde 2017, la palabra "WOKE" ha sido reconocida por el diccionario Oxford con una nueva definición: "Estar consciente de temas sociales y políticos, en especial el racismo". El término ha evolucionado para representar un conjunto de políticas progresistas o de izquierda que promueven causas como la equidad racial y social, el feminismo, los derechos de la comunidad LGBT+, el uso de pronombres neutros, el multiculturalismo, la importancia de las vacunas, el activismo ambiental y el derecho al aborto. En México, esta corriente de pensamiento se equipará a lo que popularmente se conoce como liberales o "chairos".
Por su parte, el movimiento MAGA (Make America Great Again) se basa en la convicción de que Estados Unidos fue un país "grande" en el pasado, pero que ha perdido su prominencia debido a la influencia extranjera, tanto por la inmigración y el multiculturalismo en sus fronteras como por la globalización económica. Sus seguidores creen que esta situación puede revertirse a través de una agenda de "Estados Unidos primero", que incluye mayor proteccionismo económico, una reducción drástica de la inmigración (especialmente de países en desarrollo) y el reforzamiento de lo que consideran los valores tradicionales estadounidenses. Es por esto que se les identifica como conservadores o “fifis”.
Como mencionamos anteriormente, estas dos corrientes de pensamiento han intentado, por diferentes medios a su alcance, diseminar sus ideas. Por ejemplo: las películas de Hollywood, las series de plataformas como Netflix, las películas de Disney y las políticas que promueven los magnates de la tecnología en sus empresas de redes sociales. Utilizan estos medios para incidir en la gente en todo el mundo, no solo en Estados Unidos, y de esta forma impulsar su agenda, ya sea WOKE o MAGA.
Aquí en México, también tenemos influencia de estas dos corrientes. Basta con ver una película con tus hijos o una serie de televisión para encontrar muchas características que antes no se observaban: desde personajes abiertamente con otras preferencias sexuales y de identidad de género distintas a las tradicionales, hasta referencias bíblicas y eclesiásticas. También se puede observar cómo se limitan y censuran las redes sociales de acuerdo con ciertos temas que los dueños de estas empresas consideran inaceptables, lo cual limita la libertad dentro de sus medios.
Así, mediante la influencia que la cultura norteamericana ejerce sobre nuestra sociedad a través de la música, los deportes, las películas y demás, se está incidiendo en el sentir y el pensar de los mexicanos. Cada vez nos volvemos un poco más WOKE o MAGA. Aunque creo que no dejaremos de ser “chairos” y “fifís”, ya que esos términos están mejor definidos e interiorizados por cada individuo en nuestro país.




