Itinerario político
El tema de las encuestas en Morena es un enigma y una constelación de incógnitas. Es verdad, el pasado proceso para elegir al coordinador de la defensa del voto para la sucesión presidencial fue un ejercicio muy vigilado. Hubo muchos motivos que generaron mucha suspicacia, especialmente por la atenuante de lo que han vivido varios personajes que, a lo largo de estos años, han participado. Por esa razón, se estableció una base de criterios que, por decisión de todos los que participaron, se avalaron en un cónclave con la presencia de López Obrador.
Por un momento pensé que, bajo esa premisa, la dirección del partido sentaría las bases de participación para las ocho gubernaturas que estarán en juego. Resulta que, bajo el flujo de criterios ambiguos, el CEN de Morena estableció la convocatoria. Y si, como anticipamos, este ejercicio tiene, en algunas entidades en específico, un sesgo o conflicto de intereses. Vino, por ejemplo, la determinación de elegir a los perfiles que propusieron los delegados estatales. De manera sorpresiva, no apareció el nombre de Eduardo Ramírez en Chiapas. Salieron elegidos en el primer filtro otros que, con el debido respeto, no tienen el arrastre ni la fuerza política del Jaguar.
Debemos decir- con claridad- que eso no significa que Eduardo no competirá, pues la Comisión Nacional de Encuestas, dotada de capacidad para proponer, puede incluir su nombre en la lista final y, con ello, someterlos a la encuesta que recolectará el órgano de dirección. O sea, no le afecta no haber figurado en ese primer juicio. De hecho, me parece más bien una maniobra para intentar descarrilar una aspiración que, desde cualquier ángulo, está más que cantada. Obviamente, eso orilló a los delegados estatales a intentar que, con un mecanismo sesgado, se tomará una determinación que indudablemente no es definitiva.
O sea, falta la lista decisiva que- mañana sábado- quedará constituida y, con ello, se pondrá en marcha la encuesta de reconocimiento. Así lo mencionó el propio Mario Delgado, dirigente nacional de Morena.
En ese sentido, Eduardo Ramírez, coordinador de los senadores de Morena, tiene las condiciones dadas para ganar pese a los obstáculos que intentan sembrar en el camino. De hecho, todas las encuestas confirman que- en Chiapas- el único líder es Ramírez. Y si, después de que se aplique el mecanismo demoscópico, se ratificará ese hecho inminente. Es, en palabras más sencillas, una determinación que ya tomó el pueblo chiapaneco, pues el Jaguar, en aquella entidad, representa la fuerza de la mayoría, cosa que, sin exagerar, nadie puede presumir.
Muchos, en ese sentido, le están apostando a la marca del partido, sin embargo, Eduardo Ramírez cuenta con una base social nutrida que, como sabemos, empuja la aspiración del Jaguar con Morena. La inmensa mayoría de morenistas en Chiapas, por ejemplo, se inclina por el coordinador de los senadores de Morena, lo que significa, claro está, un paso importante a la candidatura. Hay, solo por ejemplificar un escenario, una ventaja de más de 23% del segundo lugar. Por lo tanto, es imposible que alguien revierta un margen de esa naturaleza.
Y no solo lleva la delantera, Eduardo Ramírez tiene un gran arraigo en todos los municipios y localidades de Chiapas. Obviamente, eso se tiene que confirmar con el estudio que recolecta la encuesta, de lo contrario, estaríamos hablando de un fraude electoral y, de paso, de una determinación unilateral. Por tal motivo, lo que más importa y es crucial para la democracia, es que se respete la voluntad del pueblo. Y esa realidad, hay que decirlo con claridad, es que Eduardo Ramírez, desde hace muchos meses, domina todas las encuestas de opinión que, incluso, han salido a la luz pública y son materia de dominio.
Siendo así, no hay forma para atestiguar otro resultado más qué el triunfo de Eduardo en las encuestas. De otra manera, habrá un retroceso en la democracia y, a su vez, un voto sumamente dividido, pues el Verde Ecologista no representa una opción. Conviene decir que, la lectura del pueblo, es construir la política de transformación con Eduardo Ramírez, que representa la alternativa para continuar profundizando el cambio. Esto explica toda maniobra que buscan llevar a cabo; pero su ventaja, digámoslo así, es técnicamente irreversible.




