Teléfono rojo
Lo más importante de un gobierno de avanzada, que tiene como misión revolucionar las políticas públicas, es dar los primeros pasos; es decir, pasar del discurso a los hechos. Mientras ese proceso de transición se concrete dando paso a los mecanismos que se requieren, veremos los primeros resultados. No hablamos de un paso a lo desconocido. De hecho, en un mundo globalizado como el que vivimos, tenemos que adaptarnos lo más rápido posible a los cambios vertiginosos que se apropian de todos los espacios en los que poseemos una interacción. Su carácter técnico o científico, sobra decir, lo vemos a diario en nuestras actividades; es decir, usamos la tecnología como una plataforma de acceso rápido. Eso, como tal, nos permite, en muchas ocasiones, optimizar los tiempos y diseñar estrategias de trabajo en rubros asociados a la labor que desempeñamos.
Desde luego que para cualquier país la innovación y la tecnología representan un enorme desafío. Lo más sustancial de todo es orientarlos a muchas áreas de oportunidad para guiar proyectos que son vistos como mecanismos que pueden adaptarse rápidamente a la vida cotidiana. En México, por ejemplo, hemos demostrado la capacidad de generar vehículos cien por ciento eléctricos, eso sí, elaborados con las propias manos mexicanas. Todo eso, por supuesto, nos acerca más al nivel de competitividad que tienen los países desarrollados. Eso es fundamental, sobre todo ahora que mantenemos un despegue en materia de innovación. Entonces, lo que antes quedaba en diseños y prototipos, hoy se está materializando con el acompañamiento de las autoridades, básicamente en la elaboración de marcos y cumbres en las que se recurre para mostrar. Al incrementar esos espacios, sobra decir, vemos una permanente participación de hombres y mujeres que se involucran en estas dinámicas.
El InnovaFest, por ejemplo, ha mostrado su capacidad organizativa a través de la Secretaría de Economía. La meta, propiamente dicha, es expandir los espacios y sacar a flote esos desafíos que nos ponen a prueba para mejorar la movilidad, el medioambiente, la inteligencia artificial, el acceso a las plataformas de información, pero sobre todo los mecanismos que podemos echar a andar para el mejoramiento de la calidad en todos los servicios. El simple hecho de fomentar estos ejercicios de participación, ahora que se expandirán por las entidades, canalizará el incremento de hombres y mujeres que, en verdad, han aterrizado ideas vanguardistas, principalmente dedicadas a ese proceso de adaptación de los cambios de un mundo globalizado. Inclusive, ahora podemos ver que las mismas empresas han fortalecido ese compromiso de contribuir al alto nivel de desempeño.
Para nosotros, de hecho, ha sido muy común ver cómo el gobierno y las instituciones del Estado configuran nuevos espacios para albergar recursos e instrumentos innovadores. La propia Secretaría de Economía, a través del InnovaFest 2026, ha ido alargando el alcance de estos marcos donde se respaldó la capacidad de innovación. Como una respuesta a la demanda, a propósito de ello, más de cinco entidades federativas tendrán en sus manos la encomienda de organizar estas cumbres que, para fortuna, serán premiadas para aquellos que revolucionen poderosamente su labor o, de plano, los proyectos que ya están operando en las empresas. Eso mismo puede decirse ahora que las secretarías de Estado no solamente están monitoreando esos avances, sino que los están acompañando y, mejor aún, premiando. Y, por si eso fuese poco, habrá fondos de inversión que apostarán por la calidad de productos que se elaboran y, a su vez, serán orientados a encontrar áreas de oportunidad que, al final de cuentas, pongan a México en lo más alto.
Ya hemos visto esa dedicación que hombres y mujeres han mostrado con esa capacidad de innovación. Eso significa que las cosas van por la dirección correcta, sobre todo cuando se apuesta por abrir el abanico al universo de la tecnología; eso sí, identificando sectores estratégicos donde se puede aprovechar al máximo el talento puro. Hace poco, por ejemplo, vimos cómo el STS Forum, de Morelos, fue todo un éxito. La propia gobernadora de la entidad, Margarita González Saravia, supo a la perfección del espíritu constructivo de un marco internacional como este. Gracias a sus gestiones, en efecto, el Innovafest 2026 abrirá sus puertas en Morelos y, con ello, se promoverá el talante de los mexicanos y mexicanas que trascienden y rompen fronteras con una participación, pero mayormente organizativa.
Gracias a todo ello, en verdad, los mexicanos nos hemos ajustado, pero sobre todo familiarizado con los cambios constantes. A diario, por ejemplo, utilizamos la tecnología y diferentes mecanismos para agilizar tiempos y optimizar distancias. Siendo así, nuestro papel, como sociedad, es el de promover estas actividades que comparten muchas experiencias. A la par de ello, queda claro, hace posible que las gestiones para acceder a financiamiento sean rápidas y concretas, máxime porque hablamos de incentivar e iniciar estos ejercicios que generan muchos positivos y ventajas.




