Teléfono rojo
Acosada y desesperada por las protestas masivas contra su gobierno convocadas por la “Generación Z”, luego de la justificada indignación por el brutal asesinato de Carlos Manzo en Uruapan, manifestaciones en las que se reclamaba seguridad para vivir en paz, Claudia Sheinbaum subrayó su descalificación contra los convocantes y participantes, los acusó de ser instrumentos de una derecha que –acusó- quiere desestabilizar al país, al mismo tiempo que afirmó que los jóvenes de México están contentos con su gobierno e hizo el llamado para festejar los 7 años de la denominada “Cuarta Transformación”, durante los cuales –según la presidenta- se han logrado cambios sociales históricos en favor de la mayoría.
Con una sonrisa forzada para la foto y las imágenes televisivas, reiteró que “vamos muy bien” en todos los rubros de la vida del país, y que no hay razones para protestar, “mucho menos para crear violencia”, misma que ellos, los de su gobierno, provocaron para culpar a los participantes, reprimirlos, encarcelar a unas decenas y perseguir a muchos más. Pero todo, diría después la mandataria, era una conjura de la derecha nacional e internacional para atacar a su proyecto.
Por eso los reclamos concretos, las exigencias de los sectores reclamantes, ni siquiera se tocaron desde el púlpito presidencial. ¿Para qué, si la oposición está “moralmente derrotada”? O lo que es lo mismo, mejor ignorar los hechos, negarlos, que reconocer la inquietante, preocupante y triste realidad que vive la mayoría de nuestra sociedad, según lo revela la reprobación de Claudia en todas las encuestas, en los ramos de seguridad, salud, corrupción, en educación, falta de empleos y oportunidades para las nuevas generaciones, así como en estancamiento económico, inseguridad jurídica y respeto al Estado de Derecho, abandono del campo, etcétera.
Por lo tanto, en lugar de perseguir a sus protegidos delincuentes, les es preferible perseguir a los que exigen actuar contra los delincuentes y exigen solución a los problemas que son producto de la incapacidad, malas decisiones y complicidades de un narcogobierno corrupto hasta la médula.
Y por eso la pregunta formulada al principio: ¿qué festejará, Sra. Sheinbaum, el próximo 6 de diciembre? ¿A caso su insensibilidad? ¿Su miopía política que le impide ver la verdadera realidad, no en la que vive en su esfera de cristal? ¿La falsa realidad de la que le hablan sus consejeros y asesores?
Este tipo de comportamientos me han recordado el poema del célebre uruguayo Mario Benedetti, “¿De qué se ríe?, Sr. Ministro”, musicalizado por el argentino Alberto Favero, y que hicieran famoso las inolvidables cantantes Soledad Bravo y Nacha Guevara.
“De su ventana se ve la plaza, Villamiseria no está visible; tienen sus hijos ojos de mando, pero otros tienen mirada triste… De qué se ríe Sr Ministro, de qué se ríe?”, “cómo traicionan usted y los otros, los adulones y los serviles”. Es el retrato de una realidad alterna, diferente y opuesta a la “realidad real”, la que se vive en Palacio Nacional, la que expresa Benedetti y al que tanto gustan ensalzar quienes se visten con ropajes de izquierda en esa mal llamada “4T”.
En los últimos días, los productores del campo y los autotransportistas, cansados de promesas para dar solución a sus reclamos de mejores precios a sus productos y apoyos suficientes para producir con rentabilidad, así como por la elemental seguridad en las carreteras del país para trasladar las mercancías, decidieron bloquear las principales vías de enlace terrestre. La respuesta gubernamental inmediata fue decir que no había razón para efectuar esas acciones, que era delito tomar carreteras y que detrás de esas movilizaciones había intereses políticos del PRI, PAN y PRD. Es decir, ignoran la realidad, descalifican la protesta y amenazan con reprimir.
Pero se están equivocando, Se está equivocando, Señora Presidenta, porque, como concluiría Benedetti en el citado poema, “después de todo, usted es el palo mayor de un barco que se va a pique. Por eso digo, Señor Ministro (Presidenta), ¿de qué se ríe, de qué se ríe?”.




