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Foto: Especial

El Destapado Meade/Santiago Heyser Beltrán

 
| 07 de diciembre de 2017 | 10:30
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El Destapado Meade

Uruapan, Michoacán, 7 de diciembre del 2017

En mi opinión, Meade es el candidato de los gringos y de la oligarquía, no de EPN, no de Videgaray y menos del PRI.

En febrero de 1924 Robert Lansig, exsecretario de estado en USA, escribió: “México es un país extraordinario, fácil de dominar porque basta con controlar un sólo hombre: el presidente. Tenemos que abandonar la idea de poner en la presidencia a un ciudadano americano ya que esto llevaría otra vez a la guerra.

La solución necesita más tiempo: debemos abrir a los jóvenes mexicanos ambiciosos las puertas de nuestras universidades y hacer el esfuerzo de educarlos en el modo de vida americano, en nuestros valores y el respeto al liderazgo de Estados Unidos…”

En mi opinión, José Antonio Meade es el “producto” más acabado de esa estrategia, un funcionario que sirvió con Zedillo, Fox, Calderón y EPN y que para colmo, no siendo priísta, es el candidato de ese partido, después de que reformaron sus estatutos para dar paso al candidato de la oligarquía y de los gringos, que no del PRI.

Pero vayamos un paso atrás, para lo que les recomiendo, si quieren entender, ver el documental: “Réquiem for the American Dream” de Noam Chomsky, en español está en Youtube, subtitulado en Netflix. En este documental se describe la lucha eterna entre los ricos y poderosos y la perrada, los ciudadanos de a pié, la masa, la plebe, las gentes como yo (desconozco a cuales perteneces, estimado lector); en esa lucha, históricamente han existido momentos de luz donde se privilegian los derechos humanos, la democracia, la libertad de expresión, los derechos civiles y todo aquello que nos iguala a los unos con los otros al tener oportunidades de progreso y desarrollo que fincan la esperanza de un futuro sustentado en el trabajo y el esfuerzo, como también han existido momentos de oscuridad donde pequeños grupos de oligarcas, dictadores, explotadores, sátrapas y líderes inmorales, han frenado el derecho de las mayorías para su beneficio; pero este ir y venir de la humanidad entre la luz de la libertad y la oscuridad de la represión, siempre empujadas por la lucha entre los ricachones (los poderosos) y la “raza”, ha tenido como motor la expresión y la presión social para revertir los abusos de los que se creen elegidos de Dios para gobernar a los demás. Hoy está posibilidad se reduce a casi cero con la aprobación de la Ley de Seguridad interior en México y sienta las bases para que el poder político y los gobernantes, repriman a chingadazos las expresiones democráticas de un pueblo que se resiste a ser esclavo. ¿Pero cómo hemos llegado a esto? R= Fácil, controlando al Congreso para que este esté al servicio del Capital, de las corporaciones, de los grandes negocios, del poder político y de los gobernantes; para que hagan leyes que faciliten el control de la ciudadanía, como la mencionada Ley de Seguridad Interior, y leyes que faciliten a los grandes empresarios y sus corporaciones la explotación de campesinos y trabajadores y la evasión fiscal para que la carga impositiva caiga sobre las mayorías indefensas (ver gasolinazos), a las que solo nos queda apechugar el abuso, dispendio, corrupción y fraudes de la clase política y gobernante asociada con los grandes capitales nacionales e internacionales.

¡No me crees?, ve las leyes que permiten a General Motors ponerse en Silao, Guanajuato y de inmediato, sin ser persona física, adquirir derechos como empresa mexicana, mientras nuestros connacionales migrantes, son tratado con la punta del pié por quienes piensan igual que el sátrapa de Trump y ni pueden adquirir la nacionalidad en USA, ni pueden trabajar libremente (libre tránsito de capitales, pero no de personas); ello derivado de leyes que protegen al capital (al inversionista), pero no a las personas, leyes hechas por quienes juraron servir al pueblo de México y mintieron, se vendieron, se corrompieron y está al servicio de quienes les financiaron sus campañas y de los partidos políticos que los proponen como candidatos.

¿Entonces no es suficiente con controlar al Presidente de México como propuso Lansig? ¡Sí y no!, eso es bueno, pero es más fácil el control si los diputados y senadores son cooptados, lo que se logra encareciendo las campañas y controlando los medios de comunicación (Radio, Tv, periódicos, etc.), para que, quienes aspiran a un puesto de representación o de gobierno, estén en deuda con los financiadores, con los dueños del dinero, con el poder real. De esa manera, la democracia queda como una entelequia que simula que la ciudadanía puede escoger a sus gobernantes y en donde se canaliza el enojo social al simular la esperanza sexenal de que las cosas pueden cambiar con el voto ciudadano que vale menos de un centavo porque para nada sirve, ya que todos los candidatos de todos los partidos, salvo excepciones que no conozco, están hechos con la misma masa, como en mi opinión sucede con Meade, del que considero aspira a hacer lo mismo, con los mismos… ¡Así de sencillo!

Un saludo, una reflexión.

 

Santiago Heyser Beltrán

Escritor y soñador

Santiago Heyser Beltrán / Quadratín
Soy modelo 47, producto de la postguerra y de una humanidad urgida de encontrarse a si misma después del Holocausto y de las criminales bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. Vengo de una familia religiosa que privilegiaba el creer o el obedecer sobre el razonar o el pensamiento libre y crítico; opté por los segundo a partir de mi adolescencia lo que me creo permanentes conflictos en la familia y en la escuela lasallista donde privilegiaban la disciplina sobre la razón; aún así creo que recibí la mejor educación disponible en esa época y agradezco lo que soy, tanto a mi familia como a mis maestros y a las instituciones educativas en las que estuve, coronado ello con un título de Contador Público de la Universidad de Guadalajara en cuyas aulas imprimieron un sello de socialismo a mi forma de pensar, por lo que suelo anteponer a las personas sobre las cosas y la ganancia y es fundamento de mis luchas y sueños por un cambio de modelo socio económico que privilegie al Ser humano para cambiar el paradigma de competitividad por el de mutua ayuda y colaboración projimal. Santiago A. Heyser Beltrán
Santiago Heyser Beltrán / Quadratín

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