La opción
Todo este proceso, ahora que se vino una cadena de renuncias y separaciones del cargo, siempre se ha caracterizado por jugarse c+-on mucho tiempo de antelación. Sabemos que el INE ha cerrado la brecha para poner candados a quienes vulneran las reglas de participación. Aunque, de forma independiente, cada uno de los actores o de las expresiones busca la manera de afianzarse en el ánimo de la población civil. El alto nivel y la exigencia de un proceso anticipado, desde luego, obliga a los protagonistas a salir a escena. Hay, por ejemplo, mucha relación con el acontecer diario. Hablamos de reacomodos, ajustes y movimientos estratégicos que cada fuerza realiza para tomar la responsabilidad que cargan de hacer un buen trabajo. La propia Citlalli Hernández, desde su llegada, ha mandado mensajes y guiños a los partidos aliados.
Para que una coalición se fortalezca, primero que nada, debe reinar la flexibilidad y la apertura para ceder espacios de participación popular. La llegada de Citlalli Hernández a una comisión especial, viéndolo desde ese ángulo, se trata para calmar las agitaciones internas que existen. A lo largo de estos días, hasta donde sabemos, se han dado los primeros acercamientos del oficialismo con el Partido del Trabajo y Verde Ecologista de México. Cada uno de ellos, por cierto, tiene bien definidas cuáles son sus metas a corto y largo plazo. En San Luis Potosí, por ejemplo, el partido del Tucán tiene bien claro el poder político con el que cuenta su estructura. No caminará, dado el contexto del nepotismo, con los demás partidos que constituyen la coalición Seguimos Haciendo Historia. Aunque a muchos les llame poderosamente la atención, todas las encuestas, sin excepción alguna, apuntan a la imagen de la senadora de la República, Ruth González. Ahondando más en ello, la consulta que realizó el periódico nacional Reforma es, de un cúmulo de metodologías, la que más se apega a la realidad.
Bajo esa premisa, obviamente, el Partido del Trabajo también emitirá su posicionamiento para tener mano en algunas designaciones de primer nivel. Hace unos días, por ejemplo, Reginaldo Sandoval estuvo en el congreso local de Michoacán para arropar a los diputados en algunas iniciativas que han propuesto. Dado el momento que vivimos, podemos decir que su visita tiene una lectura muy amplia. Nada es producto de la casualidad: el líder de la fracción parlamentaria del PT vino a Morelia a medir el termómetro político ahora que se abrirán las negociaciones en las contrapartes. De entrada, Sandoval cuenta con todo el respaldo de Alberto Anaya, presidente nacional del PT. Con esa ventaja y toda una estructura a su favor, el PT pugnará para quedarse con el Solio de Ocampo. Aunque muchos dicen que es demasiado, a nuestro juicio decimos que es lo justo por lo que ha ido sumando el PT a lo largo de muchos años. Esa decisión, en efecto, puede traer el visto bueno de la presidenta ahora que ha depositado toda la confianza en Citlalli Hernández.
El primer paso para que eso suceda, ahora que se está cruzando información de los posicionamientos de cada partido, será tan solo la punta del iceberg para saber a ciencia cierta cuáles son las prioridades que se ha trazado el PT y el Verde para esta elección intermedia. Aunque el PVEM ha pedido cinco gubernaturas, tengo la impresión de que solo se consolidará en San Luis Potosí por el poder de convocatoria que tiene. Allí, de hecho, el partido del tucán ha aumentado su capacidad y su margen de maniobra ahora que el gobernador se afianza entre los más eficientes mandatarios de todo México.
A medida que pasen los días, veremos cómo se da el cauce de las negociaciones entre los tres partidos políticos. Aunque se optará por el consenso, el PT, sabemos, pugnará por quedarse con la candidatura en Michoacán. Se trata de una aspiración legítima que, desde hace años, viene disputando el Partido del Trabajo. Eso, mientras el flujo de las pláticas se lleva a cabo, será una insistencia bajo el argumento válido de que el PT, a nivel nacional, ha sido de las expresiones que más adeptos han sumado a la causa. Aunque muchos no se han dado cuenta o no quieren ver la realidad, los votos del PT, ahora y adelante, serán cruciales para seguir modificando el marco constitucional. No es algo que se puede disipar ni sacudir de la noche a la mañana. Si buscan que una alianza tenga solidez, hay que flexibilizar las decisiones y, de paso, ceder la estafeta al reconocer que la cancha debe estar pareja por sentido común.




