Indicador político
Acciones contra el abuso sexual infantil
México se enfrenta a una crisis alarmante: la violencia sexual infantil ha alcanzado niveles críticos que demandan una respuesta inmediata y contundente. Las cifras son escalofriantes: uno de cada cuatro niñas y uno de cada seis niños han sido víctimas de abuso sexual, y en el 85% de los casos, el agresor es alguien cercano a la víctima. Esto no puede seguir así.
Ante esta emergencia, diversas Organizaciones de la Sociedad Civil como Alumbra, Fundación Freedom, Guardianes, ODI, Te Protejo México y Unión Mujer lanzaron un catálogo gratuito de recursos pedagógicos, didácticos y de capacitación. Este material está dirigido a directivos, docentes, familias y cuidadores, con el objetivo de reforzar la jornada de concientización sobre la gravedad del abuso sexual y el maltrato infantil, programada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) para el próximo 8 de septiembre en escuelas de todo el país.
La situación es insostenible. Entre 2012 y 2023, se registraron 3534 casos de violencia sexual perpetrados por personal escolar. Esto significa que diariamente un niño es agredido sexualmente en las escuelas de nuestro país.
Valeria González, vocera de la Asociación Civil Alumbra, expresó su profunda preocupación por la cercanía de los agresores a las víctimas. “12 de cada 100 mujeres sufrieron alguna forma de violencia sexual antes de los 15 años, más de 6 millones de mujeres en el 2021; 7 de 10 agresores de estas mujeres, que reportó haber sufrido violencia sexual, eran familiares o en entornos muy cercanos, se valen de esta confianza”, denuncia.
La activista subraya la importancia de que la detención temprana dentro de los planteles educativos sea clave para detectar los abusos que nuestras infancias están sufriendo, pero también, comentó, se debe exigir que las Procuradurías de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes actúen de inmediato. “Muchas veces el personal educativo desconoce cómo actuar; no les corresponde investigar, pero sí activar protocolos y dar aviso inmediato a las autoridades competentes”, explica González. Es claro que en temas tan sensibles la inacción es la última opción.
El lanzamiento de este catálogo de recursos educativos es un paso crucial, pero no es suficiente. Necesitamos una movilización nacional para proteger a nuestros niños y niñas. Es imperativo que el gobierno, las instituciones educativas, las familias y la sociedad en su conjunto actúen de manera coordinada y urgente.
No podemos permitir que más niños y niñas sean víctimas de esta atrocidad. Es hora de exigir políticas públicas más eficaces, fortalecer los mecanismos de denuncia y protección, y promover una cultura de prevención y sensibilización en todos los niveles. El futuro de México depende de ello.




