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MORELIA, Mich., 20 de agosto de 2025.- En el marco de las charlas científicas Converciencia, que realiza la UNAM Centro Cultural Morelia, que esta ocasión se habló de seguridad y soberanía alimentaria en Michoacán, el profesor investigador de la UNAM, John Larsen, aseveró que aunque hagan la parte teórico académica de estos temas, de nada sirve si no hay una unión de fuerza de distintos ámbitos.

Previo a esta charla y discusión del tema antes señalado, el investigador originario de Dinamarca, quien acudió en representación del Instituto de investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES) de la UNAM campus Morelia, indicó a Quadratín que deben unir fuerzas la comunidad científico docente, las nuevas generaciones de técnicos agrónomos, las escuelas y los productores más que nada.
También es importante la parte del gobierno, resaltó, y ahora tienen colaboración en su grupo de agroecología con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) de Michoacán, a través de su programa Agrosano, donde capacitan a los técnicos agrónomos para la transición agroecológica, "entonces es la manera para mí de ponerlo muy claro, que no podemos mover eso solos, el proceso de eso es integral".
El especialista refirió que hay una gran diferencia entre la seguridad alimentaria y la soberanía alimentaria. La primera, explicó, es asegurar que todos tienen comida, y la segunda, la soberanía, habla de la autosuficiencia de la producción, "son dos maneras diferentes de ver las cosas, y dos conceptos muy paralelos".
El concepto de seguridad alimentaria, indicó John Larsen, es más en cuestión del mercado libre, mientras la parte de soberanía alimentaria es más bien una idea de izquierda, de gobiernos más sociales, aunque todos los gobiernos deberían de tener eso, aunque en América Latina es más una idea, dijo.
La importancia de la soberanía alimentaria es mucha en la actualidad, resaltó el investigador de la UNAM, esto por la situación que ocurre en los Estados Unidos, con los aranceles, "eso duele doble porque no solo va a ser más difícil vender nuestros productos, de Michoacán o de México en general, y al mismo tiempo en Estados Unidos hay subsidios, el Estado da incentivos a los productores, entonces están respaldados por el Estado y al mismo tiempo su importación está castigada con tarifas".
Lo que debe pasar, indicó, es que no se debe depender de estas coyunturas, "debemos tener un sistema alimentario en donde la producción es segura y robusta, donde no dependemos tanto de los insumos externos y producir lo suficiente para México y no tanto exportar", indicó, porque eso es lo interesante, ya que importamos bastante comida pero también exportamos una buena cantidad de alimento, así que lo que se produce mejor se quede en México.
Otra cosa en la que puso en énfasis el investigador es en cómo los gobiernos regulan todo esto, y en ese sentido dijo que los gobiernos del país podrían apoyar también con subsidios como hacen en los Estados Unidos, o también otro tipo de incentivos como el pago por servicios ambientales, "hay varias formas de apoyar".
El gobierno actual, refirió, el apoyo que ofrece es más bien de capacitación y de educación, lo cual es una parte muy importante para tener las capacidades necesarias para contar con suficiente comida, "lo mejor también necesitamos empezar a comer diferente, comer otras cosas".
Quizá si hay suficiente comida, pero hay que saber cómo distribuirla, subrayó, y como manejar todo eso a través de una transición donde el sistema de producción dependa más bien de los bioinsumos locales y no de los agroquímicos externos, "es de los retos más grandes".
Es importante que las vinculaciones se fortalezcan y se promuevan, en este caso las vinculaciones entre academia, sociedad y gobiernos en cuestiones agrícolas y agroalimentarias, refirió el investigador, "es la manera de mover las cosas y así seguir avanzando con eso, y no nada más quedarnos en la parte científica y docente, sino hacer útil el conocimiento".
En ese sentido, hizo énfasis en algo muy importante: el reconocimiento a los saberes empíricos de los productores, el conocimiento acumulado en el campo, "porque en el campo hay mucho conocimiento empírico que muchas veces ignoramos y que debemos abrazar y dirigir de manera útil".




