Oaxaca: capturan a exjefe policial de Juchitán ligado a Los Cromos
MONTERREY, NL., 25 de octubre de 2025.- En el corazón del antiguo Monterrey, donde las calles empedradas conservan el eco de los carruajes de antaño, hay una historia que se niega a desaparecer. Es un relato que ha pasado de generación en generación, contado en voz baja por abuelos y veladores, por conductores nocturnos y curiosos del misterio. Se trata de la leyenda de La mujer enlutada del Panteón de Aramberri, una aparición que, según los testimonios, sigue manifestándose en las noches sin luna frente al viejo camposanto.
Cuentan que, hace muchas décadas, un cochero recorría las calles del centro de Monterrey en busca de pasajeros. Era una noche fría, silenciosa, y la neblina cubría las lámparas de gas con un resplandor mortecino. De pronto, a un costado de la calle Aramberri, divisó a una mujer vestida de negro, con un velo cubriéndole el rostro. La figura le hizo una seña, y el cochero, sin pensarlo mucho, se detuvo.
—Buenas noches, señora. ¿Adónde la llevo? —preguntó. Con voz suave, casi susurrante, la mujer respondió: —Al panteón… por favor, al Panteón de Aramberri.
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