Acompaña Toño Ixtláhuac a Carlos Soto en su segundo Informe en Zamora
LÁZARO CÁRDENAS, Mich., 11 de enero de 2026.- Desde el Puerto de Lázaro Cárdenas, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fijó una postura clara sobre la relación bilateral con Estados Unidos (EU): coordinación y colaboración como países vecinos, pero sin subordinación y con la soberanía como línea que no se negocia.
Durante su mensaje, centrado en encumbrar los programas del bienestar y las acciones de la 4T, la mandataria subrayó que la cooperación entre ambos países es necesaria para enfrentar problemáticas comunes.
Particularmente, para revertir la violencia y el tráfico de drogas, aunque advirtió que estas acciones deben darse en un marco de respeto mutuo y de independencia nacional.
“Con Estados Unidos nos coordinamos, colaboramos, pero nunca subordinamos, y la independencia no se negocia”, afirmó. La declaración cobra relevancia ante las recientes acciones del gobierno estadounidense en territorio de Venezuela, Y a partir de los dichos del presidente Donald Trump, alusivos a una posible intervención para combatir a los carteles de la droga en México.
Sheinbaum destacó que el enfoque de seguridad debe alejarse de la violencia y centrarse en el trabajo conjunto, señalando que ya existen resultados derivados de esta estrategia.
Como dato duro, indicó que se ha reducido a la mitad la cantidad de fentanilo que cruza de México hacia Estados Unidos, como consecuencia de los esfuerzos de coordinación binacional.
No obstante, remarcó que la responsabilidad no es unilateral, ya que Estados Unidos debe atender el problema del consumo interno, especialmente entre jóvenes, para disminuir los niveles de drogadicción.
En ese sentido, planteó que la estrategia debe ser integral, con atención a las causas y acciones para reducir la impunidad.
En su discurso, la presidenta también envió un mensaje a las y los migrantes michoacanos en Estados Unidos, en particular a quienes radican en el norte de California, a quienes reconoció como “héroes y heroínas de la patria” por mantener vivas las tradiciones y la cultura mexicana fuera del país.
Finalmente, enmarcó su mensaje en una defensa explícita de la soberanía nacional, al reiterar que esa será la constante de su gobierno en la relación con Estados Unidos y en la conducción de la política exterior mexicana.




