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MORELIA, Mich., 10 de abril de 2026.- Folletería, cartillas de derechos y productos personalizados —termos, tazas y bolsas— dominaban las mesas de la Feria del Bienestar en la plaza principal de Tarímbaro la mañana del viernes. Las carpas lucían asesorías permanentes; los programas activos, pero, en cambio, eran escasos: muchas dependencias acudieron sin inscripciones nuevas y la promesa de llevar servicios federales puerta a puerta se topó con limitaciones logísticas.
La intención de estas ferias es clara: acercar al Gobierno Federal a comunidades vulnerables para garantizar el acceso a derechos como salud, educación, vivienda y empleo digno. Pero con pocas horas para atender a toda la población y sin la infraestructura adecuada, cumplir esa meta se vuelve complejo, constató Quadratín durante un recorrido por el evento.
En la mesa del Infonavit, las representantes informaban sobre tipos de crédito similares a los que se tramitan en oficinas centrales; su atención, explicaron, está dirigida únicamente a derechohabientes.
Sembrando Vida tampoco abrió nuevas inscripciones: en Tarímbaro hay 20 beneficiarios, ninguno reclutado en la jornada. Para compensar, repartieron plantones —desde pinos hasta nísperos— entre los asistentes.
La Procuraduría Federal del Consumidor y la Comisión Federal de Electricidad optaron por entregar revistas informativas; el Banco del Bienestar abrió cuentas, pero no promovió créditos ni inscripciones adicionales a programas.
Las mesas más concurridas fueron Liconsa —que ofrecía leches saborizadas a 10 pesos y dos litros de leche pasteurizada a 15 pesos, además de inscripciones— y la Tienda del Bienestar, con café, chocolate, frijol, arroz y aceite a bajo costo.
El mayor flujo de gente se aglutinó en el módulo del Sistema DIF: las despensas se entregaban a cambio de firmas de las visitas a otras mesas —diez las firmas necesarias—, lo que transformaba el recorrido en una especie de circuito obligatorio para quienes buscaban apoyos alimentarios.
En el apartado de salud, hubo servicios básicos: toma de presión arterial, pruebas de glucosa y altas al IMSS Bienestar. La Secretaría de la Mujer repartió toallas sanitarias; los Ángeles Verdes ofrecieron recomendaciones para prevenir riesgos en carretera.
Esta fue la edición 41 de las ferias en Michoacán. Rocío Bárcena Molina, subsecretaria de Construcción de Paz, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, señaló que las jornadas buscan responder a las necesidades más apremiantes de la población, aunque en el campo las restricciones operativas limiten el alcance de esa aspiración.




