Atiende ayuntamiento de Morelia bosques urbanos y espacios públicos
MORELIA, Mich., 14 de octubre de 2020.- Un total de 975 comerciantes que tradicionalmente ofertan flores, velas, veladoras y otros materiales para la realización de ofrendas a los difuntos este año no contará con tolerancia para instalarse, refirió J. Guadalupe Pérez Gutiérrez, titular del área técnica y operativa de la Dirección de Mercados.
Debido a que los cementerios en la capital michoacana estarán cerrados al público del 31 de octubre al 4 de noviembre, los 870 comerciantes que se instalan cada año en las inmediaciones del Panteón Municipal, así como los 75 que laboran en las cercanías de Gayosso y los 30 que operan en El Vergel no tendrán autorización del ayuntamiento capitalino para trabajar este año.
Asimismo, no se emitirán tolerancias para comerciantes informales en otros puntos del municipio, con el objetivo de desincentivar la concentración de personas y la generación de posibles focos de contagio por coronavirus (Covid 19).
Pérez Gutiérrez agregó que tampoco se podrán dar estas licencias en los días previos y posteriores a la temporada de Noche de Muertos, para no convocar a la concentración de paseantes, incluso cuando en estas fechas los panteones tengan sus puertas abiertas al público.
Únicamente se analiza la probable estadía de alrededor de 125 comerciantes de flores y veladoras en la zona de la intersección de la calle Vicente Riva Palacio y la avenida Héroes de Nocupétaro, donde se localizan oferentes al mayoreo en un espacio abierto que permite el distanciamiento físico de los vendedores y los consumidores.
J. Guadalupe Pérez recordó que estas determinaciones responden a la situación epidemiológica de Morelia, en torno de la pandemia de Covid 19, así como a las indicaciones para su manejo y prevención de contagios de las autoridades sanitarias y la Secretaría del Ayuntamiento.
A partir del arribo del Covid 19 a Morelia, la administración local ha suspendido las vendimias populares y la actividad del comercio popular vinculado a celebraciones, como Semana Santa, temporada vacacional, Día de la Madre y, ahora, Noche de Muertos, por considerar que la aglomeración de oferentes y consumidores constituye un riesgo para la salud pública.




