Obtienen fallo condenatorio contra mujer por el secuestro agravado de 5
MORELIA, Mich., 20 de julio de 2025.- Desde la penalización de la violencia vicaria hace tres años, la Fiscalía General del Estado (FGE) ha recibido 88 denuncias, según cifras oficiales.
La reforma se aprobó en el mes de febrero del 2023, pero las primeras denuncias se presentaron en el mes de abril, 4 casos, al cierre del año se contabilizaron 24 querellas.
El año 2024, el número de casos de aparente violencia vicaria denunciados fueron 43, encabezando Morelia y Zamora a los municipios con más casos, con nueve y siete casos respectivamente.
Y, con seis meses transcurridos, el 2025 reporta 21 hechos con apariencia del delito de violencia vicaria.
Esta forma de violencia se configura cuando se causa daño a la mujer amenazando o provocando daño a los hijos; también si los oculta, retenga o sustraiga; también cuando una persona, generalmente la pareja, incite o fomente actos de violencia física o psicológica o fomente actos que descalifiquen la figura materna afectando el vínculo materno filial.
Asimismo, cuando el sujeto activo impida, dificulte o restrinja la convivencia de la víctima con sus hijos e hijas; interponga acciones legales, procedimientos judiciales o conductas procesales sustentándose en hechos falsos o inexistentes; y condicione el cumplimiento de las obligaciones alimentarias a que tiene derecho la víctima o las hijas o hijos en común.
No obstante, es una forma de violencia difícil de demostrar y durante el desarrollo de la misma puede incurrir el agresor en otros delitos, como son la retención o sustracción de los hijos menores de edad.
Otras maneras de atentar contra la mujer y sus hijos es la negación del pago de la pensión o negativa de asumir las responsabilidades económicas con los hijos menores de edad.
En entrevista telefónica con la fiscal especializada en Violencia Familiar, Ireri Moreno Cruz, detalló que en el contexto específico de Michoacán, los hombres tienden a incidir en este tipo de delitos por resentimiento hacia su pareja porque rehacen su vida y por su negativa a pagar la pensión.
Y si bien esta forma de agresión sucede de manera recurrente durante el proceso de divorcio, en algunos casos pueden pasar años después del divorcio, especialmente cuando la madre rehace su vida o tiene una nueva pareja.




