Acumula Michoacán 427 denuncias por acoso sexual en 2026: TResearch
MORELIA, Mich., 19 de enero de 2026.- Un empleado de banco alertando sobre transacciones indebidas, demandando descargar una aplicación móvil o pidiendo un cambio de contraseña son algunas de las tácticas utilizadas por operadores de call centers vinculados a células delictivas para estafar y extorsionar a sus víctimas.
En lo que va de 2026, se han reportado dos casos similares de call centers dedicados a fraudes y extorsiones vía telefónica en Jalisco y Estado de México, lo que pone en evidencia la necesidad de mantener alerta a la población ante posibles engaños.
Este 19 de enero, el periodista Carlos Jiménez informó sobre la detención, por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE) del Estado de México, de dos presuntos líderes de un grupo criminal dedicado a contactar a personas de la tercera edad, obtener su información y vaciar sus cuentas bancarias.
El operativo se realizó en un inmueble del municipio de Tecámac, donde las autoridades aseguraron armas de fuego, tarjetas bancarias y máquinas contadoras de dinero en efectivo. Los detenidos, Erick N y Cristian N, presuntamente usurpaban números de los principales bancos del país para engañar a sus víctimas.
Según los reportes del comunicador, los presuntos estafadores se mostraban amables y persuasivos al contactar a las víctimas, alertándolas sobre supuestos robos de datos y la urgencia de cambiar contraseñas para proteger sus cuentas. Con estas estrategias, lograban obtener información sensible que luego utilizaban para vaciar las cuentas bancarias de los afectados.
Un caso similar ocurrió el pasado 14 de enero en Guadalajara, cuando se desmanteló un call center dedicado a fraudes y extorsiones telefónicas. Según informó la Fiscalía General del Estado de Jalisco, el inmueble, ubicado en las calles José María Lafragua y Medrano, en la Zona del Vestir, fue clausurado durante la detención de 12 personas presuntamente involucradas en los delitos.
Durante el operativo, en el que participaron cerca de 200 agentes de diversas corporaciones, se aseguraron 52 teléfonos celulares, cinco computadoras portátiles, 29 diademas, 53 libretas, una agenda, tres credenciales de elector y cinco tarjetas de débito.
Del mismo modo que en el Estado de México, operadores se hacían pasar por representantes de instituciones bancarias y alertaban a las víctimas sobre movimientos sospechosos en sus cuentas.
Bajo el pretexto de resolver el problema, persuadían a las personas para que descargaran una aplicación móvil que, en realidad, permitía a los delincuentes acceder de manera remota a sus cuentas bancarias, realizar transferencias, retiros o utilizar los fondos de manera ilícita.




