Cae hombre de estacionamiento Las Américas y muere en Morelia
MORELIA, Mich., 19 de octubre de 2026.- Los robos a iglesias en Morelia no son algo fortuito. Un oportunista que encuentra solo el templo y se aprovecha. Responden, en algunos casos, a una operación planeada: los responsables acuden a misa, esperan a que termine el servicio religioso, permanecen ocultos dentro del templo después del cierre y, durante la madrugada, perforan las alcancías para sustraer las limosnas.
Así lo describió José Pablo Alarcón Olmedo, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelia, en entrevista para Quadratín, y quien informó que durante 2026 la corporación atendió dos reportes de este tipo, principalmente en templos de la zona centro de la ciudad.
La maniobra comienza cuando los responsables ingresan al recinto religioso y esperan a que concluya la última misa. Una vez que el sacristán o el encargado cierra las puertas, permanecen dentro sin ser detectados. El objetivo es uno: el dinero de las alcancías o cualquier cosa que les sea redituable.
Durante la madrugada, con herramientas que llevan consigo, abren agujeros en las alcancías para sacar el dinero que depositan los feligreses.
“En el tema de los robos de las alcancías, evidentemente el dinero, sí detectamos que existe ya como todo un modus operandi estructurado”, explicó el funcionario.
La presencia de herramientas y la permanencia dentro de los templos después del cierre llevaron a la corporación a descartar, en estos casos, una acción improvisada. La Policía Morelia recopiló vídeos, dio seguimiento a los reportes e identificó a una de las personas relacionadas con estos hechos, detalló Alarcón Olmedo.
Pero los ataques a recintos religiosos no se han limitado a la sustracción de dinero. El año pasado, un incendio en el templo de la Sagrada Familia, en la colonia Felícitas del Río, dejó daños en el inmueble y estuvo relacionado con la sustracción de pertenencias de arte sacro.
De acuerdo con lo referido por el secretario, el presunto responsable fue sorprendido, detenido y presentado ante la Fiscalía General del Estado (FGE). Según los antecedentes del caso, también escribió un mensaje con excremento en el piso de la iglesia, un hecho que se sumó a los daños ocasionados por el fuego.
El episodio expuso otro nivel de riesgo para estos recintos: además de la pérdida de objetos religiosos, la acción incluyó un incendio que afectó al inmueble. La intervención policial permitió detener al señalado, quien quedó a disposición de la autoridad ministerial.
En cuanto a la posible comercialización de los objetos sustraídos, Alarcón Olmedo afirmó que en Morelia existe un mercado de figuras religiosas, tanto en establecimientos especializados como en algunos mercados públicos, pero aseguró que la corporación no ha detectado una red de mercado negro de arte sacro.
“Lo que no hemos detectado es una práctica relacionada con el mercado negro de este giro. Eso no lo hemos detectado aquí en la ciudad”, precisó.
En el ámbito estatal, la Fiscalía General del Estado contabilizó siete denuncias por robo a instituciones religiosas entre enero y septiembre de 2026. Seis ocurrieron en Morelia y una en Tlalpujahua.
Durante 2025, la dependencia registró seis denuncias: dos en Pátzcuaro y una en cada uno de los municipios de Morelia, Tarímbaro, Zamora y Zinapécuaro.
Las cifras corresponden a robos denunciados en instituciones religiosas y no permiten establecer cuántos casos involucraron específicamente dinero de las limosnas, piezas de arte sacro u otros bienes.




