Matan a hombre en la colonia San Isidro, al oriente de Uruapan
MORELIA, Mich., 7 de mayo de 2026.- Un magistrado local añadió 10 años a la sentencia de los dos hombres condenados por el asesinato de la joven universitaria María José, originaria de Guanajuato, quien fue asesinada al sur de Morelia.
A través de su página oficial de Facebook, el Poder Judicial informó sobre el ajuste en la individualización de la pena, que pasó de 20 a 30 años de prisión para los sentenciados.
Fue el Magistrado de la Segunda Sala Unitaria Penal Región Morelia el que emitió la nueva resolución dentro del caso de feminicidio de María José, ocurrido en Morelia en 2021, ello en cumplimiento a una sentencia de amparo dictada por un Tribunal Colegiado Federal.
“Al revisar nuevamente el asunto, el magistrado determinó modificar la individualización de la pena impuesta a los sentenciados Francisco N y Cristian José N, al considerar que no quedaron plenamente acreditadas algunas circunstancias específicas relacionadas con la comisión del delito. Con base en los lineamientos establecidos por la autoridad federal, la Sala adecuó la sanción subiendo de 20 a 30 años de prisión para ambos sentenciados, además de la suspensión de sus derechos políticos por el mismo periodo”, señala la información oficial.
La resolución estimó que los agravios planteados por la defensa del acusado, al igual que el agravio único propuesto por la asesoría jurídica de la víctima resultaron infundados. En consecuencia, subsanando las deficiencias de motivación y fundamentación a que hace referencia el fallo constitucional en cumplimiento, y siguiendo los lineamientos que en este se pautan, se modificó la sentencia apelada.
¿Quién era Marijó?
María José, a quien su familia y amistades llamaban Marijo, llegó a Morelia con un solo objetivo: estudiar veterinaria. Sus seres queridos respaldaron este proyecto de vida, como ocurre con muchas familias que permiten que sus hijos se marchen con la expectativa de que construyan un mejor futuro.
La Universidad Michoacana la recibió en las instalaciones de avenida Acueducto, donde cursó hasta segundo año de la carrera.
Como ocurre con muchos estudiantes universitarios, su rutina transcurría entre las clases, las amistades, algunas salidas y los viajes de regreso a casa los fines de semana.
Actividades comunes entre generaciones de nicolaítas, pese a que la inseguridad aumentó en los últimos años y muchas veces los jóvenes dejan de lado los riesgos.
El viernes 17 de febrero, durante un fin de semana que parecía como cualquier otro, Marijo acudió junto a sus amigos al bar Barezzito para convivir y tomar algunas cervezas. Durante la noche conoció a un joven con quien comenzó a conversar, sin imaginar el peligro al que se enfrentaba.
El hombre, cuya identidad aún no ha sido revelada, la invitó a continuar la reunión en su mesa junto a Alexis Padilla, José Ramos y Francisco Abando.
Más tarde, Marijo salió del establecimiento con ellos con la intención de que la acercaran a la avenida Camelinas. Sin embargo, de acuerdo con datos expuestos por la Fiscalía durante el juicio, los sujetos se negaron a dejarla descender del vehículo y Alexis Padilla le propinó el primer golpe, que la dejó aturdida.
Posteriormente fue trasladada a un paraje ubicado en la salida a Pátzcuaro, donde Alexis Padilla, José Ramos y Francisco Abando la agredieron físicamente hasta dejarla gravemente herida.
Después acudieron por cervezas mientras la estudiante de veterinaria permanecía dentro del automóvil.
“Diles que no me maten”, pidió la joven a un hombre que se encontraba junto a ella y que también era amenazado por los agresores.
La petición no fue atendida. El testigo presentado por la Fiscalía declaró que tenía miedo, pues conocía a uno de los involucrados y temía represalias contra él y su familia.
Más tarde, los sentenciados y Alexis Padilla trasladaron a Marijo al paraje conocido como La Virgen, en Jesús del Monte, donde nuevamente la asfixiaron y finalmente le dispararon.
El cuerpo de la joven fue localizado al día siguiente y las investigaciones comenzaron. Las autoridades identificaron a los presuntos responsables, aunque pasaron seis años antes de que dos de ellos fueran sentenciados. Mientras tanto, continúa la búsqueda del principal sospechoso señalado de accionar el arma.




