Acumula Michoacán 427 denuncias por acoso sexual en 2026: TResearch
MORELIA, Mich., 25 de febrero de 2026.- Michoacán no cuenta con una ley estatal de lactancia materna ni con un organismo que supervise su cumplimiento; en el sector público existen apenas 16 salas de lactancia, instaladas por decreto y por voluntad institucional aislada, pero sin una política integral que garantice acompañamiento médico, infraestructura suficiente y evaluación de resultados.
“La gran deuda del gobierno es precisamente esta ley que encuadra el apoyo a la lactancia y un organismo de supervisión”, advierte la consultora certificada en lactancia, Carla Árciga, en entrevista con Quadratín.
La especialista aclara que en la entidad no existe una legislación específica que obligue, regule y evalúe el cumplimiento de estándares en materia de lactancia. Lo que opera es un decreto que instruyó la instalación de lactarios en dependencias públicas.
Actualmente, se reportan 16 salas en el sector público estatal. La cifra contrasta con el número de edificios oficiales en funcionamiento y no configura una red estructural.
Pero para Árciga, el problema no es sólo cuantitativo.
“Se está poniendo la apuesta de promover la lactancia en el lugar equivocado”, sostiene. Explica que abrir espacios en centros de trabajo no resuelve el origen del problema: la falta de formación médica y de acompañamiento desde el embarazo.
“Las instituciones en donde nacen los bebés no son amigables con la lactancia. El personal de salud no se está formando en lactancia”.
De acuerdo con su experiencia clínica, cuando muchas madres regresan a trabajar, entre la sexta y octava semana posparto, “la mayoría ya tiene lactancia mixta o ha perdido lactancia materna”.
El lactario, entonces, llega cuando el proceso ya está debilitado. Árciga relata que incluso ha conocido casos en que pediatras desaconsejan la extracción de leche.
“Hace poco conocí a una mamá que le había dicho su pediatra que si se sacaba leche, se le iba a secar, ni siquiera el médico podía estar a favor de una lactancia indirecta mientras la mamá trabajara”.
Actualmente, en todo el estado solo opera una consultora certificada en lactancia. La especialista advierte además sobre la proliferación de asesorías informales.
“Muchas mujeres creen que por ver un video o seguir a una influencer ya pueden formarse en lactancia”. Cuando llegan a consulta, dice, “me llegan muy cansadas, muy desesperadas o con dificultades que se pudieron atender de manera más oportuna”.
También alerta sobre el uso inadecuado de algunos espacios. “Estos espacios tienen que ser exclusivos para la lactancia, no pueden ser espacios mixtos”.
En la práctica, algunos lactarios se utilizan como salas de usos múltiples o incluso ludotecas, lo que compromete condiciones de higiene y privacidad.
“Imagínate que un niño no fue aceptado en la guardería porque trae una infección y lo llevan a un lactario que debe ser un área extremadamente higiénica”, explica.
Árciga subraya que la lactancia no es sólo una decisión individual. “La norma es que los bebés reciban lactancia. Cuando damos alimentación artificial estamos poniendo en riesgo la salud del bebé”.
Añade que alimentar con fórmula durante los primeros seis meses puede representar un gasto cercano a 30 mil pesos, mientras que el acompañamiento profesional suele requerir pocas consultas.
“La lactancia no es solamente alimento, es amor convertido en alimento”, afirma.
Desde el ámbito institucional, la magistrada del Tribunal Electoral del Estado de Michoacán, Alma Rosa Bahena Villalobos, defendió la habilitación de una sala de lactancia en ese órgano en 2023.
“Como institución pública estamos obligados a garantizar en primer lugar el interés superior de las niñas y niños”, señaló, al explicar que también se trata de garantizar “los derechos laborales de las madres que se encuentran en periodo de lactancia”.
La magistrada precisó que la adecuación del espacio “no implicaba un presupuesto muy elevado” y que fue una decisión asumida por el pleno del Tribunal.
Por su parte, la diputada local del PRD, Brissa Arroyo, informó que impulsa la instalación de lactarios en espacios públicos como centros comerciales y plazas.
“He propuesto la instalación de lactarios en espacios públicos… con la finalidad de que las mamás puedan atender a sus hijas e hijos mientras se encuentran fuera de su casa”, declaró.
Anunció que inaugurará una sala de lactancia en su oficina en el centro de Morelia. “No estamos de acuerdo y es un tema que nos indigna el hecho de que las mujeres tengan que darle de comer a sus bebés en los baños de algún restaurante o tenerse que esconder”, expresó.
También se comprometió a promover la campaña permanente de recolección de frascos para el Banco de Leche Humana del Hospital de la Mujer.
Las 16 salas de lactancia en el sector público se encuentran en:
Son 16 espacios frente a centenares de oficinas del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial; frente a órganos autónomos, ayuntamientos y dependencias municipales que deberían contar con condiciones mínimas para garantizar este derecho.

En el análisis institucional, la Fiscalía General del Estado informó que cuenta con una sala de lactancia en el Centro de Justicia Integral para Mujeres en Morelia y que se encuentran en proceso de adecuación espacios en Uruapan y Zamora.
Sin embargo, reconoció que no dispone de guarderías para hijas e hijos de cero a tres años de personas servidoras públicas.
Michoacán tiene salas, tiene decretos, tiene campañas, tiene voluntad en algunos espacios, pero sigue arrastrando una deuda legislativa y estructural en política de lactancia.
La pregunta permanece: si el Estado asumirá la lactancia como una política pública integral o continuará dependiendo de esfuerzos dispersos que no alcanzan a cubrir la dimensión del problema.




