Solidarity, una historia migrante más vigente que nunca
MORELIA, Mich., 21 de octubre de 2026.- Detrás de una de las frases emblemáticas de la moda “la arruga es bella”, que celebra el uso del lino y rompe con la idea de lo impecable, existe una historia de desafíos y aprendizajes que recupera Adriana Domínguez en El eco de otras voces, un documental sobre la vida de su padre, el diseñador Adolfo Domínguez.
Entrevistada para Quadratín en la alfombra roja, en el marco del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), la hija del diseñador y presidenta ejecutiva de su compañía contó que la película está pensada no solo para quienes están familiarizados con el mundo de la moda, sino para cualquier persona que tenga un proyecto creativo.
“Es una película que yo quiero que sea para gente que quiera emprender grandes retos y proyectos difíciles de conseguir, especialmente proyectos creativos, y que tenga un mentor, que vea a alguien que lo ha conseguido, pero desde luego no desde un camino lleno de rosas”, expresó.
La cinta aborda la vida de Adolfo Domínguez, quien nació en Galicia durante la posguerra civil española y logró abrirse camino pese a las dificultades de su entorno. A partir de su historia, Adriana Domínguez estructuró el documental en siete capítulos que reúnen las claves que, desde su perspectiva, explican cómo concretar proyectos.
“Es una película que es acerca de la vida de mi padre, Alfonso Domínguez, pero sobre todo basada en siete capítulos, que son siete claves acerca de cómo conseguir algo muy difícil”, señaló.
La intención, añadió, es que las personas jóvenes y creativas encuentren en la experiencia del diseñador una referencia para desarrollar sus propias ideas, especialmente si estas están vinculadas al arte.
La producción requirió dos años y medio de trabajo, periodo en el que se reunió “20 veces más película de la que ha aterrizado”, comentó la directora.
Cuestionada sobre las emociones que despierta la cinta, Adriana Domínguez destacó una escena del clímax que tiene un significado especial tanto para ella como para su padre.
“Hay una escena que a mí me conmovió mucho, a mi padre le conmovió mucho. Hablamos de algo que es un poco tabú y nunca habíamos hablado. Cada que lo veo me emociona, cada vez que mi padre lo ve se emociona y yo veo que el público también, porque al final la emoción humana se transmite”, relató.




