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MORELIA, Mich., 21 de octubre de 2026.- En medio del endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos, Solidarity presenta la historia de dos inmigrantes cuyas vidas transcurren en paralelo y que, sin saberlo, comparten una misma ciudad, valores y experiencias, a pesar de provenir de países distintos.
En entrevista con Quadratín, el director Dustin Brown contó que la película retrata las vidas de una costurera mexicana y un carnicero lituano, cuyos caminos se entrecruzan constantemente sin que ellos lo sepan. Mientras ella busca viajar para asistir a la boda de su hija sin éxito, él encuentra en su perro su única compañía.
“Son las vidas paralelas de dos inmigrantes. Una es una costurera mexicana en una fábrica y el otro es un carnicero lituano. Son sus vidas paralelas y cómo se interconectan en la ciudad”, explicó.
Al ser cuestionado sobre el contexto sociopolítico en el que se desarrolla la historia, el cineasta sostuvo que, aunque la película lleva 10 años en proceso de realización, el tema migratorio ha cobrado vigencia con el paso del tiempo.
El director explicó que la idea surgió en 2012 como un cortometraje y que, en 2016, escribió el guion para convertirla en un largometraje, antes de la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos y de la actual crisis migratoria.
“Solamente se ha vuelto más relevante el tema de una forma trágica, y la película es más pertinente ahora que en otro momento”, señaló.
Dustin Brown agregó que, cuando comenzaron a desarrollar la historia, no podían imaginar el escenario que se vive actualmente en Estados Unidos, con las políticas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
“Cuando empezamos a contar la historia hace 10 años, no pudimos haber imaginado dónde estaríamos hoy en los Estados Unidos, con las políticas de ICE y las terribles cosas que están pasando”, expresó.
En este sentido, consideró que la película se inserta en un contexto económico, social y político amplio, aunque su principal interés está en las experiencias particulares de sus protagonistas.
Asimismo, destacó el respaldo, las sugerencias y generosidad de los productores Rodrigo García y Darren Aronofsky contribuyeron bastante al desarrollo de la cinta.
Por su parte, Elpidia Carrillo, la actriz michoacana que protagoniza la historia, describió como un proceso largo y un viaje inspirador la experiencia de filmar el cortometraje y, una luego de una década, participar en el largometraje de Dustin Brown.
La intérprete destacó que, pese a las diferencias culturales entre los protagonistas, la película aborda experiencias universales.
“El saber que estamos hablando de dos culturas completamente diferentes, pero que tienen esos momentos universales: la soledad, el amor, la lucha por sobrevivir”, comentó.
Agregó que su personaje tiene una conexión personal con ella, pues su madre fue costurera y ambas comparten la experiencia de ser madres y mexicanas.
La actriz reflexionó sobre la responsabilidad de los cineastas y artistas frente a la realidad que los rodea, particularmente ante el avance de las políticas migratorias y los discursos racistas en Estados Unidos.
“Los cineastas y los artistas en general tenemos una responsabilidad tremenda de ser conscientes de lo que está pasando a nuestro alrededor”, afirmó.
Finalmente, consideró doloroso observar retrocesos en materia de racismo y discriminación y lamentó que los discursos políticos actuales contribuyan a normalizar expresiones que antes parecían impensables. “Los presidentes ahora pueden decir sin pelos en la lengua barbaridades”, concluyó.




