Promueve UNAM Morelia licenciatura interdisciplinaria en Geohistoria
MORELIA, Mich., 6 de marzo de 2026.- Empleos como programadores informáticos, representantes de servicio al cliente y analistas financieros son los más susceptibles de ser automatizados por la Inteligencia Artificial (IA), mientras que profesiones como mecánicos, cocineros o baristas presentan menos riesgo.
Así lo reveló un estudio sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en el mercado laboral, realizado por Maxim Massenkoff y Peter McCrory, quienes señalan que, pese a las constantes alertas sobre la pérdida de empleos por la automatización, la fuerza laboral se ha mantenido estable e incluso ha mostrado crecimiento en los últimos años, aun al considerar el uso de robots industriales.
Sin embargo, los autores advierten que existe un grupo reducido de ocupaciones que en teoría podrían acelerarse con la implementación de tecnologías y que actualmente se están automatizando en entornos profesionales.
La programación es la profesión que lidera la lista con un 74.5 por ciento de exposición, principalmente en tareas como la actualización y el mantenimiento de software. Les siguen los representantes de servicio al cliente, con 70.1 por ciento, cuyas labores automatizables incluyen tomar órdenes, registrar quejas y brindar información.
Otros trabajos altamente expuestos incluyen a manipuladores de entrada de datos, responsables de leer documentos y registrar información en sistemas; así como especialistas en registros médicos, cuyas funciones como compilar, resumir y programar datos de pacientes podrían ser automatizadas.
“Los programadores encabezan la lista, con un 75% de cobertura, seguidos de los representantes de atención al cliente, cuyas principales tareas se ven cada vez más reflejadas en el tráfico de API propias. Finalmente, los encargados de la introducción de datos, cuya tarea principal, leer documentos fuente e introducir datos, se automatiza significativamente, tienen un 67% de cobertura”, explica.
Además, los estudios identifican a representantes de ventas, analistas financieros y de inversión, analistas de seguridad informática y especialistas en soporte técnico como ocupaciones con riesgo de automatización creciente.
En contraste, los investigadores señalan que alrededor del 30 por ciento de los trabajadores desempeñan tareas con baja probabilidad de ser automatizadas, especialmente aquellas que implican esfuerzo físico o interacción social.
“Hay una gran área sin cubrir; muchas tareas, por supuesto, quedan fuera del alcance de la IA, desde tareas agrícolas físicas como podar árboles y operar maquinaria agrícola hasta tareas legales como representar a clientes en tribunales”, apunta.




